viernes, 12 de enero de 2018

CCOO e IU conmemorarán el centenario del nacimiento de Marcelino Camacho

Se quiere revindicar su figura no sólo desde el punto de vista de su "compromiso político" sino por lo que simboliza para la lucha obrera y las transformaciones de la clase trabajadora


Comisiones Obreras, Izquierda Unida y el PCE han preparado, junto a la familia de Marcelino Camacho, diversos actos que celebrarán a lo largo de este año para reivindicar la figura del histórico sindicalista y la "memoria de la lucha obrera" que simboliza, cuando se cumplen 100 años de su nacimiento.

El que fuera el primer secretario general de Comisiones Obreras, fallecido el 29 de octubre de 2010, representa, según estas organizaciones, una figura clave para entender lo que significó la lucha obrera durante la posguerra, el franquismo y también durante la Transición, y para la consecución de los derechos y libertades que rigen hoy en día.

En concreto, la comisión designada para organizar el centenario ha programado un primer acto para el 21 de enero (día de su nacimiento, en 1918), que tendrá lugar en el auditorio que lleva su nombre y en el que habrá una "fuerte" presencia de la sociedad civil, de otras fuerzas políticas y también de instituciones como el Ayuntamiento de Madrid, que estará representado por su alcaldesa, Manuela Carmena.

Documental y exposición
También se estrenará el documental 'Lo posible y lo necesario', dirigido por Adolfo Dufour Andía, que relata la vida de Marcelino Camacho desde la Guerra Civil, pasando por su exilio, el nacimiento de CC.OO., su lucha contra la dictadura y "por la libertad".

Asimismo, los organizadores están preparando una exposición, que será itinerante, y un acto solemne que coincidirá con el octavo aniversario de su fallecimiento, el 29 de octubre, para conmemorar "una vida llena de lucha, por la libertad y por los derechos laborales y democráticos de los trabajadores".

"Patrimonio de todos los demócratas"
"Es un patrimonio común de todas las gentes de bien de este país, de todos los demócratas", ha asegurado el coordinador del PCE, Enrique Santiago, quien ha destacado que, además, Marcelino Camacho fue "la historia" de su partido, por lo que contribuyó a su desarrollo y a la lucha contra la "cruel dictadura", durante la guerra, el exilio y la cárcel.

En esta línea, el coordinador federal de IU, Alberto Garzón, ha reivindicado la necesidad de recordar la figura de Marcelino Camacho no sólo desde el punto de vista de su "compromiso político" sino por lo que simboliza para la lucha obrera y las transformaciones de la clase trabajadora.

"Sin el ejemplo de Marcelino Camacho, hoy viviríamos en un país mucho más injusto", ha defendido, para añadir que los actos programados (al que se sumará otro que organizará IU) tienen un gran "valor pedagógico para las generaciones jóvenes.

El papel 'silenciado' de la lucha obrera
Por su parte, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha hecho hincapié en el papel de Marcelino Camacho y de la lucha obrera en "una parte de la historia de la Transición que no se ha contado". "España tenía planteado un modelo de Transición distinto, pero fueron la lucha de miles de trabajadores, las huelgas y la negativa de CCOO y el PCE de asumir aquel escenario los que corrigieron el rumbo", ha asegurado. "Hay que hacer mucha pedagogía en España sobre el papel que jugó nuestra gente en determinados momentos históricos", ha añadido Sordo.

En la misma línea, el hijo de Marcelino Camacho, Marcel Camacho, ha lamentado que en la historia de la Transición "se ha ocultado la lucha de los trabajadores". "Como familia, queremos que con este centenario se ponga en su sitio a la lucha de los trabajadores que consiguieron que la libertad llegara a este país", ha enfatizado.

El Gobierno recorta a la mitad el gasto público a la espera de los Presupuestos

El Ejecutivo no mencionó dicho tijeretazo en la Referencia del Consejo de Ministros celebrada el últimos viernes del 2017.



El Gobierno de Mariano Rajoy aprobó en el Consejo de Ministros del pasado 29 de diciembre un "ajuste del 50%" del gasto público con los Presupuestos Generales del Estado de 2018 aún pendientes de aprobar, según adelanta la Ser.

El texto del acuerdo señala que "desde el 1 de enero de 2018 y hasta la aprobación de la Ley de Presupuestos Generales para el año 2018, los órganos de los departamentos ministeriales, de sus organismos autónomos, de las entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social así como del resto de entidades con presupuesto limitativo, no podrán iniciar la tramitación de nuevos expedientes de gasto imputables a los capítulos 4, 6, 7 y 8 de los correspondientes presupuestos", informa la Ser.

El Ejecutivo no mencionó dicho tijeretazo en la Referencia del Consejo de Ministros celebrada el últimos viernes del 2017. Sin embargo, sí consta el acuerdo por el que se establecen los criterios de aplicación de la prórroga para 2018 de los PGE para el año 2017. "Se formaliza la distribución por departamentos ministeriales y se aprueban medidas para reforzar la eficacia de la gestión del gasto público", prosigue la referencia.

Asimismo, señala la aprobación de la revalorización de las pensiones de otras prestaciones Públicas para el próximo ejercicio. Esta subida, del 0,25%, queda fuera de estos recortes. 

jueves, 11 de enero de 2018

ELECCIONES 2019

Garzón urge a Iglesias a cerrar la confluencia de las municipales y autonómicas para hacer frente al "desgaste" político



Así lo pondrá de manifiesto durante la reunión que celebrará la Coordinadora Federal de IU, según el análisis político que está ultimando. "Nuestra apuesta por la confluencia es tan firme como mayoritaria, pero es necesario que empiece a concretarse el cómo lo antes posible", recuerda. 

El coordinador general de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha lanzado un llamamiento a sus socios de Podemos para cerrar en este primer trimestre de 2018 el acuerdo-marco para confluir juntos en las elecciones autonómicas y municipales de 2019, un gesto que en su opinión permitiría hacer frente al "desgaste" del espacio político que conforman y así prepararse cuanto antes para la nueva cita con las urnas.

Así lo pondrá de manifiesto el próximo sábado durante la reunión que celebrará la Coordinadora Federal de IU- el máximo órgano ejecutivo de dirección-, según el análisis político que está ultimando, y al que ha tenido acceso Europa Press.

En su documento, en el que repasa el 2017, analiza la bajada de Unidos Podemos en las encuestas, y hace autocrítica de los resultados en las elecciones catalanas, Garzón identifica como posible solución a la pérdida de apoyos de la izquierda la construcción de "espacios ricos y vivos" de confluencia.

"Nuestra apuesta por la confluencia es tan firme como mayoritaria. Pero es necesario que empiece a concretarse el cómo lo antes posible para beneficio de la izquierda y como una rápida reacción ante el nuevo contexto", asegura Garzón en su informe, en el que también señala que ese nuevo contexto "obliga a cambiar". "Es imposible pretender que se mantengan las cosas como hasta ahora", advierte.

A su juicio, "lo óptimo" sería cerrar el acuerdo-marco para confluir en Comunidades Autónomas y municipios "dentro del primer trimestre de 2018, para iniciar el año previo a las elecciones con un horizonte claro y bien definido" -las elecciones municipales están previstas para mayo de 2019-.

Confluencias con "visibilidad justa de todos los actores"
Eso sí, avisa de que "cualquier propuesta de confluencia debe partir del trabajo colectivo, desde abajo", y garantizar "la visibilidad justa de todos los actores", haciendo alusión a una de las peticiones que IU ya puso de manifiesto a nivel nacional, en el grupo parlamentario de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea que comparten con el partido morado y las confluencias catalana y gallega.

Izquierda Unida y Podemos iniciaron en verano sus conversaciones para reeditar en las municipales y autonómicas de 2019 la alianza que ya alcanzaron para concurrir juntos en las elecciones generales de junio de 2016, en el conocido como 'pacto de los botellines' -con los que posaron entonces el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y Garzón tras anunciar su acuerdo-. Tanto en las generales de diciembre 2015 como en las locales de mayo de ese año, ambas formaciones habían concurrido por separado en casi todo el país.

Ahora, con el comienzo del nuevo año, IU se ha marcado como objetivo prioritario cerrar cuanto antes este acuerdo-marco, para poder comenzar a estudiar, tras las vacaciones de Semana Santa, aquellos casos que por sus características particulares requieran ser tomados como una excepción, según informan a Europa Press fuentes de la coalición de izquierdas.

Además, tal y como señala en su informe, Garzón considera que preparar esta confluencia para que sea sólida es clave para hacer frente a la pérdida de apoyos que está sufriendo su espacio político. "El espacio político de Unidos Podemos y las confluencias se está estrechando, si bien es especialmente gravoso en lo que se refiere al espacio de Unidos Podemos", advierte.

"Es preocupante que, según todas las encuestas, los porcentajes de fidelidad a Unidos Podemos han descendido hasta situarse como los peores de todas las grandes fuerzas. Aun siendo conscientes de las dificultades estructurales que nuestro espacio tiene, ya analizadas en el informe anual, tenemos la obligación de reaccionar para revertir esta tendencia", reclama.

Descenso "significativo" de la simpatía hacia Podemos
Garzón muestra especial preocupación por la situación de Podemos, ya que, según las encuestas, "la simpatía" hacia sus socios "ha descendido de forma significativa en los dos últimos años, mientras que la de IU se ha mantenido estable en niveles más bajos".

"Este no es un indicador de cómo se distribuirían los apoyos en una hipotética competición electoral, pero refleja un cierto y preocupante desgaste de nuestro aliado. Estos elementos deben constituir el fundamento de nuestra apuesta política, no pudiendo ignorarse en ningún caso", señala.

En su análisis de la pérdida de apoyos, Garzón también analiza en concreto los resultados de las elecciones catalanas, y señala que el propio conflicto en esa Comunidad ha sido "un factor potencialmente desestabilizador" que ha tenido "efectos perjudiciales" para el espacio político que representan, "y para la izquierda en general".

Ausencia de un discurso homogéneo hasta la campaña
Eso sí, también señala que además de esos "factores de fondo", es preciso tener en cuenta "la gestión de la situación en Catalunya" ya que, a su juicio, "probablemente ha contribuido a consolidar" dicha tendencia a la baja.

En concreto, Garzón afirma que el espacio de Catalunya En Comú-Podem "ha mantenido una posición política correcta y adecuada durante la campaña electoral, con un candidato excelente como Xavi Domènech, acentuando el conflicto de clase y la cuestión social".

"Sin embargo, el cambio de acento se ha producido demasiado tarde y sin la existencia de un relato homogéneo mantenido en el tiempo. No se trata sólo de situar la cuestión social encima de la mesa sino también de ofrecer una propuesta clara y en positivo a la cuestión territorial y que todo ello sea coherente en el tiempo", defiende.

En este contexto, el líder de IU concluye que trabajar cuanto antes para consolidar espacios de confluencia para las municipales y autonómicas es fundamental, en la medida en que "una mayor fragmentación de las fuerzas de izquierdas puede ser demoledora para el futuro del país".

No hay ninguna necesidad de crear un impuesto para asegurar las pensiones

Por Eduardo Garzón
Economista del Consejo de Científico de ATTAC


El pasado lunes 8 de enero el PSOE volvió a la carga con su ya conocida propuesta de creación de un impuesto para poder financiar las pensiones como respuesta al déficit que tiene la Seguridad Social y alegando que países como Francia aplican medidas similares. Muchos han caracterizado esta propuesta de izquierdas, ya que pone el acento en el aumento de ingresos en vez de hacerlo en la disminución de los gastos como marca la receta de la derecha (por cierto, aplicada también en las pensiones por el PSOE durante el gobierno de Zapatero). Sin embargo, esta interpretación es presa precisamente de los postulados económicos que utiliza la derecha, ya que comparte con ella la obsesión de acabar con el déficit público –en este caso de la Seguridad Social–, como si fuese una enfermedad que hay que extirpar lo antes posible. En realidad, una interpretación verdaderamente de izquierdas debe basarse en una rigurosa y adecuada comprensión de la naturaleza y funcionamiento de los saldos fiscales, dejando de lado los mitos económicos de la derecha que demonizan el déficit público y entendiendo que éste no es más que una herramienta económica que se debe utilizar en beneficio de la mayoría social.

El sistema público de la Seguridad Social ingresa actualmente menos de lo que gasta. Bien, ¿y qué? Si aislásemos los ingresos y gastos de la sanidad pública –al igual que hacemos hoy arbitrariamente con las pensiones públicas-, a ésta le ocurriría exactamente lo mismo: estaría en déficit (los pacientes no pagan directamente todo el coste del servicio), y no veo a nadie por ahí diciendo que hay que crear un impuesto finalista para financiar la sanidad. Pasa igual con la educación pública y con otros servicios públicos: aisladamente del resto de las finanzas públicas se encontrarían en déficit, lo que ocurre es que logramos la financiación a través de vías que no tienen nada que ver con su respectivo ámbito, de forma que financiamos servicios públicos como la sanidad con el dinero que, por ejemplo, paga alguien por IVA cuando compra un coche de lujo. Ponemos toda la riqueza y renta de nuestra economía al servicio de la financiación de todo lo público.

¿De todo? No. De las pensiones no. Así se decidió en 1996 con el Pacto de Toledo, alegando que separar la financiación de las pensiones del resto de la finanzas públicas impediría a los gobernantes de turno recortarlas a través de los presupuestos generales del Estado. Pero esto hoy solo se puede ver como una broma de mal gusto, ya que tanto el gobierno de Zapatero como el de Rajoy han recortado sustancialmente las pensiones públicas con las reformas de los últimos años (aumentando la edad de jubilación, congelando su revalorización o desvinculándola del crecimiento de los precios, ajustándola a la esperanza de vida, etc). Si el aislamiento de la financiación de las pensiones no ha impedido que los gobiernos les peguen un tijeretazo, ¿para qué sirve entonces?

Ya lo digo yo: para nada que no sea reforzar una falsa imagen de insostenibilidad. Una vez las pensiones están aisladas, es fácil señalarlas si tienen déficit y gritar a los cuatro vientos que hay un problema que solucionar (momento hábilmente aprovechado por la banca para proponer planes privados de pensiones). Vuelvo a lo de antes ¿qué pasaría si aislásemos la sanidad pública del resto de finanzas públicas? Veríamos un déficit enorme y la élite de turno saldría en banda a clamar su privatización. Pero no lo hace de forma tan agresiva porque el déficit de la sanidad pública se diluye en el conjunto de las finanzas públicas y el hipotético problema no se explicita tan claramente.

Y remarco hipotético porque lo más importante de todo esto es entender que el déficit público no tiene por qué estar señalando un problema que haya que resolver. Registrar déficit público es habitual y a menudo necesario. De todos los países del planeta solo 26 evitaron el déficit público el último año, y lo lograron fundamentalmente porque son paraísos fiscales o potencias exportadoras y buena parte del dinero que reciben del exterior acaba en las arcas públicas. Y así ha sido por regla general durante toda la historia, y nunca ha sido óbice para pedir que se recorten los gastos públicos salvo en los últimos tiempos. El discurso neoliberal de la derecha nos ha hecho creer que los déficit públicos son malos y que hay que evitarlos, pero esto es sólo una excusa para presionar a los gobiernos para que recorten sus Estados del bienestar.

Las empresas recurren constantemente al déficit para llevar a cabo sus actividades (endeudándose para adquirir inmuebles y maquinaria), al igual que lo hacen muchas familias (endeudándose para comprar viviendas y electrodomésticos). ¿Por qué no lo debería hacer un Estado para financiar adecuadamente los servicios públicos y para fomentar la actividad económica? Ojo: no se trata de registrar déficit públicos o de endeudarse sin ton ni son, sino de entender que el recurso al déficit es habitual y de hecho necesario, y que no tiene nada de malo siempre que se realice con mesura y en favor de la mayoría social.

Por eso no hay ninguna necesidad de acabar con el déficit de la Seguridad Social; éste puede permitirse igual que se permite el déficit en el resto de las administraciones públicas. Otra cosa es que pueda ser conveniente reducir el volumen del déficit. Pero una cosa es reducirlo y otra eliminarlo por completo. Y para reducirlo no hay ninguna necesidad de crear nuevos impuestos. Basta con aplicar las siguientes medidas:

Perseguir el fraude laboral: contratos no registrados, falsos autónomos, contratos temporales fraudulentos, horas extraordinarias no pagadas, salarios de miseria… si eso se descubriese y corrigiese, se ingresaría muchísimo más por cotizaciones sociales.

Eliminar el tope máximo de cotización. Hay ejecutivos de la banca y futbolistas, por ejemplo, que cobran cifras astronómicas y no están cotizando en proporción porque hay un tope legal. Si se quitase, se cotizaría mucho más (hay estimaciones que señalan un incremento de 8.000 millones en la recaudación).

Eliminar las bonificaciones en cotizaciones sociales a los empleadores, que no han servido para crear más empleo (lo reconocen los propios empleadores) y que sólo han mermado los ingresos de la Seguridad Social. Estamos hablando de unos 4.000 millones.

Aumentar prestaciones por desempleo, volver a permitir que los parados de más de 52 años coticen, y hacer que los estudiantes en prácticas y los becarios coticen.

Elevar más el salario mínimo, porque aumenta las cotizaciones.
Crear empleo de calidad. Y como el sector privado no es capaz de hacerlo, que lo haga el sector público.

Con ello no sólo lograríamos reducir el déficit de la Seguridad Social sin recortar las pensiones, sino también -y especialmente- hacer más justo nuestro mercado laboral y nuestra sociedad. Pero insisto: que no nos ciegue la existencia de un déficit y nos hagan pensar que hay que eliminarlo a toda costa. Quizás si integramos de nuevo las pensiones en el resto del marco de financiación pública lo veríamos mejor: se puede mantener déficit en las pensiones igual que se mantiene en la sanidad y en otras prestaciones públicas, de forma habitual y natural, tal y como hacen el resto de países e incluso muchas familias y empresas. Lo importante y lo único que nos debería preocupar no es que haya déficit, sino que sirva para mejorar el bienestar de la mayoría de la población.

LEY DE VIVIENDA DE LA PAH

La PAH lleva el Congreso una renovada Ley de Vivienda para atajar la burbuja del alquiler


La Plataforma Antidesahucios registra una Proposición de Ley con el apoyo de Unidos Podemos, Compromís, ERC y Bildu. Recoge las medidas de la ILP de 2013 y añade medidas contra la pobreza energética y para proteger a los inquilinos frente a los arrendadores.

Aunque apenas salga ya en las noticias, cada semana se siguen produciendo cientos de desahucios en España. La crisis hipotecaria de hace unos años y su derivado drama social, el de los desahucios, acabó cerrándose políticamente en falso después de que el PP vetara en el Congreso una Iniciativa Legislativa Popular elaborada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que contó con un millón y medio de firmas ciudadanas y una amplia aceptación social.

En 2013, el rodillo parlamentario del PP echó abajo una iniciativa con tres medidas clave para paliar la situación: paralización de los desahucios, dación en pago de la vivienda para saldar la deuda hipotecaria en caso de no poder hacerle frente y alquiler social. Nada de esto se puso en marcha, pero la PAH ha regresado al Congreso de los Diputados con una renovada Ley de Vivienda que incluye las demandas de entonces y que ahora también pone el foco en dos asuntos clave: la burbuja del alquiler y la pobreza energética.

En esta ocasión, la iniciativa llega al Parlamento mediante una Proposición de Ley que cuenta con el respaldo de Unidos Podemos, Compromís, ERC, PDeCat y Bildu, y se ha registrado este miércoles. Según la plataforma, el texto "abre una nueva etapa del Derecho a la Vivienda en el estado español, dando la oportunidad histórica de que se inicie un diálogo democrático en el Congreso alrededor de un tema tan vital para las familias como es la protección de sus hogares".

Se trata de una iniciativa para erradicar la "emergencia habitacional" que padece nuestro país, ha declarado a los medios el portavoz de la PAH, Luis Sanmartín, para quien esta situación no ha hecho más que agravarse desde la crisis, con desahucios "cada ocho minutos", un incremento del 30% de los alquileres, o cinco millones de hogares que "están sufriendo frío por no poder hacer frente a las facturas".

"Proponemos una ley estatal que recoge medidas para poder cancelar las deudas hipotecarias de por vida, parar todos los desahucios, realojar a las familias en emergencia en pisos injustificadamente vacíos de la banca, garantizar agua, luz y gas a todas las familias y regular los precios de alquiler como se hace en otros países de la UE", ha explicado Sanmartin.

Según apuntan en el texto del proyecto, desde que estalló la crisis en el 2007 hasta el 2016, el número de ejecuciones hipotecarias se ha situado en 721.000 y el número de desahucios se sitúa en más de 515.000. Pero además, a la problemática de las ejecuciones y desahucios hipotecarios se añade desde hace tiempo la del alquiler. "Las dificultades para afrontar el pago del alquiler han generado que, según datos del Consejo General del Podemos Judicial (CGPJ), un 54% de los 67.359 ​desahucios que se produjeron en 2016 en España estuvieran relacionados con el impago del alquiler", detalla la iniciativa, que critica las distintas reformas de la Ley de Arrendamientos Urbanos que ha configurado, según denuncia la PAH, un "régimen inestable y sometido a procesos especulativos que,  de nuevo, ponen de manifiesto la mercantilización del derecho a la vivienda digna y adecuada".

Regular el precio de los alquileres
Ante un aumento drástico del precio del alquiler, sobre todo en grandes ciudades, la PAH propone regular los precios máximos de los arrendamientos a través de un índice estatal que tenga en cuenta, no sólo las características de la vivienda, sino también el poder adquisitivo de las familias. Una medida que "ya existe en Berlín o en París", apunta Sanmartín, aunque subordinado a un índice local que fijen los ayuntamientos.También piden una reforma de la ley que dé más seguridad y estabilidad a los arrendadores y que se amplíe a un mínimo de cinco años el contrato si es entre particulares y a diez si el arrendatario es una sociedad.

Al mismo tiempo, consideran la pobreza energética un factor de riesgo creciente para la población. Según afirma la PAH, los precios de acceso a estos suministros como la electricidad o el gas "se han vuelto inasequibles para la población", con aumentos "exponenciales" sbre todo en el caso de la potencia de electricidad contratada. "Sólo en 2014 se produjeron en el estado español más de dos millones de cortes de suministro de agua, luz y gas", destaca la plataforma.

Para paliarlo, proponen estrechar el cerco a las empresas energéticas e introducen un denominado "Consumo Mínimo Vital" mensual de agua, electricidad y gas por hogar, que será fijado en el caso del agua por los ayuntamientos y en el caso de electricidad y gas anualmente por el ministerio competente en materia de energía. 

También contemplan, en caso de impago del suministro de luz y de gas por parte de un usuario un "mecanismo de garantía del principio de precaución", es decir, un protocolo obligado de comunicación en el que la administración tenga que consultada por la compañía energética antes de proceder a un corte del suministro. 

sábado, 6 de enero de 2018

Ya que al PP le da por hablar de antecedentes penales .......

900 cargos del Partido Popular imputados por corrupción ¿cuántas organizaciones criminales en el mundo tienen esa cifra?

Los casos de corrupción en este partido político se reproducen cada semana, a veces cada día, cada hora, con nuevos y más altos dirigentes implicados en hechos de enriquecimiento ilícito, de financiación ilegal y de saquear lo público

En el Estado español, desde 1978 hasta nuestros días se han descubierto más de 175 redes de corrupción asociadas, todas ellas, a los partidos en el poder, y según la Comisión Nacional del Mercado de Calores, esa corrupción cuesta a los españoles nada menos que 45.000 millones de euros anuales. El premio, por supuesto, se lo lleva el Partido Popular, que es el partido que gobierna y el que prevé seguir gobernando en los próximos años, simple y llanamente, porque la gente les vota.

El Partido Popular es el partido más corrupto de Europa. Tiene en la actualidad más de 900 cargos imputados por corrupción. Isabel Serra, diputada en la Asamblea de Madrid por PODEMOS se preguntaba: ¿cuántas organizaciones criminales en el mundo tienen esa cifra de 900 imputados en sus filas?

Los casos de corrupción en este partido político se reproducen cada semana, a veces cada día, cada hora, con nuevos y más altos dirigentes implicados en hechos de enriquecimiento ilícito, de financiación ilegal y de saquear lo público.

El último caso es el que afecta directamente a la presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes. Según la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil hay indicios para actuar judicialmente contra Cifuentes. Considera que declaraciones de varios implicados refuerzan las sospechas de que Cristina Cifuentes fue conocedora directa de las irregularidades en la adjudicación de la cafetería en la Asamblea de Madrid al empresario Arturo Fernández.

La presidenta de Madrid se defendió acusando de faltar a la verdad a los investigadores de la Guardia Civil.

Pero además, con su informe, la Guardia Civil asegura demostrar los delitos y trampas cometidas por el Partido Popular en las elecciones de los años 2007, 2008 y 2011. El informe dice textualmente: “El Partido Popular montó un sistema que atentó contra el pluralismo político”.

Los casos son continuos. En días anteriores se abrió la Operación Lezo por la que están siendo investigadas más de 60 personas. Por si fuera poco, el Pleno del Congreso aprobó este martes con los votos de todos los diputados, salvo los del PP, la reprobación del ministro de Justicia, Rafael Catalá; la del fiscal general, José Manuel Maza, y la del fiscal anticorrupción, Manuel Moix, por entender que algunas de sus iniciativas estaban encaminadas a proteger a políticos presuntamente implicados en actos de corrupción. La reprobación no tiene mucho recorrido, porque en nada obliga al Gobierno ni a los implicados, pero resulta inquietante la coincidencia en el conjunto de las fuerzas de oposición a la hora de desconfiar de determinadas actuaciones de la fiscalía. Y recuerda que los tachados de réprobos no supieron explicar la pasada semana las actuaciones por las que fueron reclamados en la Comisión de Justicia del Parlamento.

PODEMOS está anunciando sendas mociones de censura, tanto para el Gobierno de Madrid, como para el Gobierno de Rajoy en el Congreso de los Diputados. Los otros dos partidos con más escaños en el Parlamento, el Partido Socialista y Ciudadanos, ya han dicho que no apoyarán esas mociones.

Entretanto, algunos de los más insignes representantes del partido, se dedican a disfrutar de sus abultadísimos salarios, a la sombra de las mismas empresas a las que tanto han beneficiado cuando ocupaban cargos políticos. Por las puertas giratorias, que son también mecanismos claros de corrupción, han llegado para quedarse: José María Aznar (consejero delegado de Endesa y consejero de KPMG, empresa que hace auditorías a la mayoría de la administración pública); Ángel Acebes (consejero externo de Iberdrola); Josep Piqué (vicepresidente segundo de la constructora OHL); Eduardo Zaplana (consejero delegado de Telefónica)…y unos cuantos más.

Así que la corrupción no es solo cosa de políticos y partidos, sino también de grandes empresarios que tienen nombres y apellidos; empresarios que contratan los servicios de quienes pueden ayudarles después a incrementar dividendos y que, además, eluden sus obligaciones tributarias, si les dejan. 34 de las 35 empresas del IBEX tienen filiales en paraísos fiscales, unas 900 en total, y aunque a estas sociedades no se les debería reconocer personalidad jurídica para intervenir en el tráfico mercantil español, ahí están, campando a sus anchas en régimen de oligopolio.

En España se defraudan al año unos 88.000 millones de euros que podrían destinarse a amortiguar el recorte de derechos, el desmantelamiento de servicios, y el empobrecimiento que sufre ya casi un 30% de la población. Pero está claro que el Gobierno del PP no está interesado en frenar el lucrativo negocio que le mantiene donde está. Por eso sólo hay 26.900 inspectores de hacienda (frente a los 127.000 que tiene Francia, por ejemplo), esto es, 3 por cada 5.000 contribuyentes, que, lógicamente, solo pueden hacer un trabajo precario, y, por eso mismo el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro (que espera responder solo ante la historia) puso en marcha una amnistía fiscal que resultó ser tan injusta como ineficiente.

La insostenibilidad del AVE y la alternativa de Cercanías

La alta velocidad ferroviaria es, con diferencia, la infraestructura de transporte en la que más fondos públicos se han invertido en los últimos años en España. El AVE ha cumplido recientemente los 25 años. En este tiempo se han invertido, según ADIF, nada menos que  51.175 millones de euros, lo que supondría una media de más de 1.100 euros por español. Y esta cifra se refiere sólo al importe que ha supuesto la infraestructura, sin incluir, por tanto lo invertido por Renfe en la compra del centenar de trenes AVE con que cuenta para explotarla.


Hoy en día hay serias dudas sobre la sosteniblidad económica, ambiental y social del AVE, y en su conjunto requeriría de una profunda revisión, que se debería concretar en una auditoría independiente. El desarrollo del AVE se ha hecho sin planificación global, a golpe más de decisiones políticas que de necesidades reales. 

Algunos años se ha invertido en AVE una cantidad equiparable a la que se recortaba, por otro lado, en partidas sociales. Por ejemplo, el primer recorte aplicado por Zapatero en su ‘decretazo’ de mayo de 2010 suponía 15.000 millones de euros durante dos años, y la inversión en AVE en esos mismos dos años fue de 11.400 millones.

Son conocidos los servicios de AVE que se han tenido que cerrar porque, con un coste económico disparatado, daban servicio a menos de 10 pasajeros. Sin embargo, ha trascendido menos el tremendo despilfarro –además de su fuerte impacto ambiental y territorial– de muchos de los nuevos corredores de alta velocidad en los que se sigue enterrando el dinero que se nos recorta por otros lados.

De hecho no es de extrañar que países más ricos que España como Suecia, Finlandia Noruega… no tengan ninguna línea de alta velocidad, aunque sí disponen de una amplia y eficiente red de ferrocarriles.

DESDE AHORA EL CASAR PROPONEMOS ALTERNATIVAS MÁS SOSTENIBLES AL AVE

Otro caso, y por quedarnos más cerca: el Tribunal de Cuentas portugués decidió no asignar fondos a la línea de alta velocidad que conectaría Madrid con Lisboa, porque “no defiende el interés público y de los contribuyentes portugueses”. Mientras, en España vamos a gastar más de 2.600 millones de euros en la línea.

Luego está la tremenda disparidad en la asignación de presupuestos comparando con otras líneas de ferrocarril. Ha habido años que el AVE se ha llevado 150 veces más fondos que las cercanías, a pesar de que cada día viajan 30 veces más pasajeros en cercanías que en AVE. Una muestra clara de en qué tipo de pasajeros están las prioridades del Gobierno. Y eso sin contar las líneas de ferrocarril convencional abandonadas y cerradas, pese a la reclamación social de que vuelvan a ponerse en marcha. En los Presupuestos Generales del Estado de 2016 se destinaron todavía 3.500 millones para la construcción de nuevas líneas AVE y apenas 150 millones para nuevas líneas de trenes cercanías.

Todo ello debería invitar a la reflexión, y es que la actual huida hacia delante del Gobierno impulsando nuevas líneas de AVE carece de sentido. Las líneas de AVE ya construidas suponen un lastre económico muy importante, por ello es necesario repensar el futuro de esta infraestructura que sólo ha demostrado, en sus 25 años de existencia, ser insostenible económica, social y medioambientalmente. 

Invertir en ferrocarriles de Cercanías, que atienden a varios millones de personas diariamente, en lugar de un servicio insostenible y caro debería ser la prioridad de las administraciones. Claro, que primero hay que conocer a quienes dan preferencia estas mismas administraciones.