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viernes, 12 de enero de 2018

CCOO e IU conmemorarán el centenario del nacimiento de Marcelino Camacho

Se quiere revindicar su figura no sólo desde el punto de vista de su "compromiso político" sino por lo que simboliza para la lucha obrera y las transformaciones de la clase trabajadora


Comisiones Obreras, Izquierda Unida y el PCE han preparado, junto a la familia de Marcelino Camacho, diversos actos que celebrarán a lo largo de este año para reivindicar la figura del histórico sindicalista y la "memoria de la lucha obrera" que simboliza, cuando se cumplen 100 años de su nacimiento.

El que fuera el primer secretario general de Comisiones Obreras, fallecido el 29 de octubre de 2010, representa, según estas organizaciones, una figura clave para entender lo que significó la lucha obrera durante la posguerra, el franquismo y también durante la Transición, y para la consecución de los derechos y libertades que rigen hoy en día.

En concreto, la comisión designada para organizar el centenario ha programado un primer acto para el 21 de enero (día de su nacimiento, en 1918), que tendrá lugar en el auditorio que lleva su nombre y en el que habrá una "fuerte" presencia de la sociedad civil, de otras fuerzas políticas y también de instituciones como el Ayuntamiento de Madrid, que estará representado por su alcaldesa, Manuela Carmena.

Documental y exposición
También se estrenará el documental 'Lo posible y lo necesario', dirigido por Adolfo Dufour Andía, que relata la vida de Marcelino Camacho desde la Guerra Civil, pasando por su exilio, el nacimiento de CC.OO., su lucha contra la dictadura y "por la libertad".

Asimismo, los organizadores están preparando una exposición, que será itinerante, y un acto solemne que coincidirá con el octavo aniversario de su fallecimiento, el 29 de octubre, para conmemorar "una vida llena de lucha, por la libertad y por los derechos laborales y democráticos de los trabajadores".

"Patrimonio de todos los demócratas"
"Es un patrimonio común de todas las gentes de bien de este país, de todos los demócratas", ha asegurado el coordinador del PCE, Enrique Santiago, quien ha destacado que, además, Marcelino Camacho fue "la historia" de su partido, por lo que contribuyó a su desarrollo y a la lucha contra la "cruel dictadura", durante la guerra, el exilio y la cárcel.

En esta línea, el coordinador federal de IU, Alberto Garzón, ha reivindicado la necesidad de recordar la figura de Marcelino Camacho no sólo desde el punto de vista de su "compromiso político" sino por lo que simboliza para la lucha obrera y las transformaciones de la clase trabajadora.

"Sin el ejemplo de Marcelino Camacho, hoy viviríamos en un país mucho más injusto", ha defendido, para añadir que los actos programados (al que se sumará otro que organizará IU) tienen un gran "valor pedagógico para las generaciones jóvenes.

El papel 'silenciado' de la lucha obrera
Por su parte, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha hecho hincapié en el papel de Marcelino Camacho y de la lucha obrera en "una parte de la historia de la Transición que no se ha contado". "España tenía planteado un modelo de Transición distinto, pero fueron la lucha de miles de trabajadores, las huelgas y la negativa de CCOO y el PCE de asumir aquel escenario los que corrigieron el rumbo", ha asegurado. "Hay que hacer mucha pedagogía en España sobre el papel que jugó nuestra gente en determinados momentos históricos", ha añadido Sordo.

En la misma línea, el hijo de Marcelino Camacho, Marcel Camacho, ha lamentado que en la historia de la Transición "se ha ocultado la lucha de los trabajadores". "Como familia, queremos que con este centenario se ponga en su sitio a la lucha de los trabajadores que consiguieron que la libertad llegara a este país", ha enfatizado.

jueves, 11 de enero de 2018

ELECCIONES 2019

Garzón urge a Iglesias a cerrar la confluencia de las municipales y autonómicas para hacer frente al "desgaste" político



Así lo pondrá de manifiesto durante la reunión que celebrará la Coordinadora Federal de IU, según el análisis político que está ultimando. "Nuestra apuesta por la confluencia es tan firme como mayoritaria, pero es necesario que empiece a concretarse el cómo lo antes posible", recuerda. 

El coordinador general de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha lanzado un llamamiento a sus socios de Podemos para cerrar en este primer trimestre de 2018 el acuerdo-marco para confluir juntos en las elecciones autonómicas y municipales de 2019, un gesto que en su opinión permitiría hacer frente al "desgaste" del espacio político que conforman y así prepararse cuanto antes para la nueva cita con las urnas.

Así lo pondrá de manifiesto el próximo sábado durante la reunión que celebrará la Coordinadora Federal de IU- el máximo órgano ejecutivo de dirección-, según el análisis político que está ultimando, y al que ha tenido acceso Europa Press.

En su documento, en el que repasa el 2017, analiza la bajada de Unidos Podemos en las encuestas, y hace autocrítica de los resultados en las elecciones catalanas, Garzón identifica como posible solución a la pérdida de apoyos de la izquierda la construcción de "espacios ricos y vivos" de confluencia.

"Nuestra apuesta por la confluencia es tan firme como mayoritaria. Pero es necesario que empiece a concretarse el cómo lo antes posible para beneficio de la izquierda y como una rápida reacción ante el nuevo contexto", asegura Garzón en su informe, en el que también señala que ese nuevo contexto "obliga a cambiar". "Es imposible pretender que se mantengan las cosas como hasta ahora", advierte.

A su juicio, "lo óptimo" sería cerrar el acuerdo-marco para confluir en Comunidades Autónomas y municipios "dentro del primer trimestre de 2018, para iniciar el año previo a las elecciones con un horizonte claro y bien definido" -las elecciones municipales están previstas para mayo de 2019-.

Confluencias con "visibilidad justa de todos los actores"
Eso sí, avisa de que "cualquier propuesta de confluencia debe partir del trabajo colectivo, desde abajo", y garantizar "la visibilidad justa de todos los actores", haciendo alusión a una de las peticiones que IU ya puso de manifiesto a nivel nacional, en el grupo parlamentario de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea que comparten con el partido morado y las confluencias catalana y gallega.

Izquierda Unida y Podemos iniciaron en verano sus conversaciones para reeditar en las municipales y autonómicas de 2019 la alianza que ya alcanzaron para concurrir juntos en las elecciones generales de junio de 2016, en el conocido como 'pacto de los botellines' -con los que posaron entonces el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y Garzón tras anunciar su acuerdo-. Tanto en las generales de diciembre 2015 como en las locales de mayo de ese año, ambas formaciones habían concurrido por separado en casi todo el país.

Ahora, con el comienzo del nuevo año, IU se ha marcado como objetivo prioritario cerrar cuanto antes este acuerdo-marco, para poder comenzar a estudiar, tras las vacaciones de Semana Santa, aquellos casos que por sus características particulares requieran ser tomados como una excepción, según informan a Europa Press fuentes de la coalición de izquierdas.

Además, tal y como señala en su informe, Garzón considera que preparar esta confluencia para que sea sólida es clave para hacer frente a la pérdida de apoyos que está sufriendo su espacio político. "El espacio político de Unidos Podemos y las confluencias se está estrechando, si bien es especialmente gravoso en lo que se refiere al espacio de Unidos Podemos", advierte.

"Es preocupante que, según todas las encuestas, los porcentajes de fidelidad a Unidos Podemos han descendido hasta situarse como los peores de todas las grandes fuerzas. Aun siendo conscientes de las dificultades estructurales que nuestro espacio tiene, ya analizadas en el informe anual, tenemos la obligación de reaccionar para revertir esta tendencia", reclama.

Descenso "significativo" de la simpatía hacia Podemos
Garzón muestra especial preocupación por la situación de Podemos, ya que, según las encuestas, "la simpatía" hacia sus socios "ha descendido de forma significativa en los dos últimos años, mientras que la de IU se ha mantenido estable en niveles más bajos".

"Este no es un indicador de cómo se distribuirían los apoyos en una hipotética competición electoral, pero refleja un cierto y preocupante desgaste de nuestro aliado. Estos elementos deben constituir el fundamento de nuestra apuesta política, no pudiendo ignorarse en ningún caso", señala.

En su análisis de la pérdida de apoyos, Garzón también analiza en concreto los resultados de las elecciones catalanas, y señala que el propio conflicto en esa Comunidad ha sido "un factor potencialmente desestabilizador" que ha tenido "efectos perjudiciales" para el espacio político que representan, "y para la izquierda en general".

Ausencia de un discurso homogéneo hasta la campaña
Eso sí, también señala que además de esos "factores de fondo", es preciso tener en cuenta "la gestión de la situación en Catalunya" ya que, a su juicio, "probablemente ha contribuido a consolidar" dicha tendencia a la baja.

En concreto, Garzón afirma que el espacio de Catalunya En Comú-Podem "ha mantenido una posición política correcta y adecuada durante la campaña electoral, con un candidato excelente como Xavi Domènech, acentuando el conflicto de clase y la cuestión social".

"Sin embargo, el cambio de acento se ha producido demasiado tarde y sin la existencia de un relato homogéneo mantenido en el tiempo. No se trata sólo de situar la cuestión social encima de la mesa sino también de ofrecer una propuesta clara y en positivo a la cuestión territorial y que todo ello sea coherente en el tiempo", defiende.

En este contexto, el líder de IU concluye que trabajar cuanto antes para consolidar espacios de confluencia para las municipales y autonómicas es fundamental, en la medida en que "una mayor fragmentación de las fuerzas de izquierdas puede ser demoledora para el futuro del país".

sábado, 6 de enero de 2018

La insostenibilidad del AVE y la alternativa de Cercanías

La alta velocidad ferroviaria es, con diferencia, la infraestructura de transporte en la que más fondos públicos se han invertido en los últimos años en España. El AVE ha cumplido recientemente los 25 años. En este tiempo se han invertido, según ADIF, nada menos que  51.175 millones de euros, lo que supondría una media de más de 1.100 euros por español. Y esta cifra se refiere sólo al importe que ha supuesto la infraestructura, sin incluir, por tanto lo invertido por Renfe en la compra del centenar de trenes AVE con que cuenta para explotarla.


Hoy en día hay serias dudas sobre la sosteniblidad económica, ambiental y social del AVE, y en su conjunto requeriría de una profunda revisión, que se debería concretar en una auditoría independiente. El desarrollo del AVE se ha hecho sin planificación global, a golpe más de decisiones políticas que de necesidades reales. 

Algunos años se ha invertido en AVE una cantidad equiparable a la que se recortaba, por otro lado, en partidas sociales. Por ejemplo, el primer recorte aplicado por Zapatero en su ‘decretazo’ de mayo de 2010 suponía 15.000 millones de euros durante dos años, y la inversión en AVE en esos mismos dos años fue de 11.400 millones.

Son conocidos los servicios de AVE que se han tenido que cerrar porque, con un coste económico disparatado, daban servicio a menos de 10 pasajeros. Sin embargo, ha trascendido menos el tremendo despilfarro –además de su fuerte impacto ambiental y territorial– de muchos de los nuevos corredores de alta velocidad en los que se sigue enterrando el dinero que se nos recorta por otros lados.

De hecho no es de extrañar que países más ricos que España como Suecia, Finlandia Noruega… no tengan ninguna línea de alta velocidad, aunque sí disponen de una amplia y eficiente red de ferrocarriles.

DESDE AHORA EL CASAR PROPONEMOS ALTERNATIVAS MÁS SOSTENIBLES AL AVE

Otro caso, y por quedarnos más cerca: el Tribunal de Cuentas portugués decidió no asignar fondos a la línea de alta velocidad que conectaría Madrid con Lisboa, porque “no defiende el interés público y de los contribuyentes portugueses”. Mientras, en España vamos a gastar más de 2.600 millones de euros en la línea.

Luego está la tremenda disparidad en la asignación de presupuestos comparando con otras líneas de ferrocarril. Ha habido años que el AVE se ha llevado 150 veces más fondos que las cercanías, a pesar de que cada día viajan 30 veces más pasajeros en cercanías que en AVE. Una muestra clara de en qué tipo de pasajeros están las prioridades del Gobierno. Y eso sin contar las líneas de ferrocarril convencional abandonadas y cerradas, pese a la reclamación social de que vuelvan a ponerse en marcha. En los Presupuestos Generales del Estado de 2016 se destinaron todavía 3.500 millones para la construcción de nuevas líneas AVE y apenas 150 millones para nuevas líneas de trenes cercanías.

Todo ello debería invitar a la reflexión, y es que la actual huida hacia delante del Gobierno impulsando nuevas líneas de AVE carece de sentido. Las líneas de AVE ya construidas suponen un lastre económico muy importante, por ello es necesario repensar el futuro de esta infraestructura que sólo ha demostrado, en sus 25 años de existencia, ser insostenible económica, social y medioambientalmente. 

Invertir en ferrocarriles de Cercanías, que atienden a varios millones de personas diariamente, en lugar de un servicio insostenible y caro debería ser la prioridad de las administraciones. Claro, que primero hay que conocer a quienes dan preferencia estas mismas administraciones.


domingo, 31 de diciembre de 2017

IZQUIERDA UNIDA EL CASAR OS DESEA UN 2018 EN LIBERTAD, SOLIDARIDAD, Y UNIDAD

La Asamblea de IZQUIERDA UNIDA EL CASAR y sus militantes en apoyo a las palabras de nuestro coordinador federal, Alberto Garzón, pedimos "unidad" a los afiliados este domingo 31 de diciembre, que, a nuestro juicio, "debe estar por encima de las pequeñas discusiones" en el seno de esta formación en algunos territorios y ha defendemos las alianzas con otros partidos para "acumular fuerzas" sin perder, nunca, la esencia de quienes somos y de donde venimos.

Lo ha hecho en una carta dirigida a las más de 60.000 personas militantes y simpatizantes de IU en la que hace un "llamamiento a la unidad". "Esta organización está formada por personas que se consideran feministas, ecologistas, comunistas, socialistas, socialdemócratas, pacifistas y de muchas otras formas. No obstante, todo ello es una riqueza que debemos aprovechar para multiplicar fuerzas en todos los retos que tenemos por delante", señala.

Asimismo, defiende que "la causa" por la que él y los afiliados de esta formación "luchan", está, a su entender, "muy por encima de las pequeñas discusiones que se puedan tener las asambleas o territorios". Asimismo, advierte de que se juegan "todo un orden social", la vida de las siguientes generaciones y de sus familias.

"En esas luchas nos encontraremos seguro con otras organizaciones y personas aliadas, como siempre ha ocurrido, y con ellas trataremos de acumular fuerzas para lograr nuestros objetivos", defiende Garzón, que argumenta, además, que estos acuerdos, en su mayoría con Podemos, se producen en torno a los "programas y principios" de IU. "Como ya hemos dejado claro en tantas ocasiones, seremos tan flexibles en la táctica como inflexibles en los principios", apostilla.

Por último, apela a "una España unida en la diversidad, federal y plurinacional", que entienda que lo que le separa "está en la cartera y no en el idioma", y pide "renunciar al nacionalismo" y "abrazar" la causa universal "aún pendiente", que, a su juicio, es "la emancipación de las mujeres y hombres de situaciones de opresión y explotación a las que están sometidos diariamente". 

sábado, 16 de diciembre de 2017

Europa Laica entrega en el Congreso 54.000 firmas para sacar la religión de las aulas

Han sido recogidas en el marco de una campaña que cuenta con el apoyo de más de sesenta colectivos y organizaciones.


Un grupo de personas se han concentrado este jueves por la mñana frente al Congreso de los Diputados al grito de "fuera la religión de la escuela" y han entregado las 54.014 firmas recogidas por Europa Laica para exigir la derogación de los Acuerdos con la Santa Sede firmados en 1976 y 1979.

Estas firmas han sido recogidas en el marco de la campaña Por la Denuncia y Derogación de los Acuerdos con la Santa Sede y otras confesiones religiosas de la citada organización, que cuenta con el apoyo de más de sesenta colectivos y organizaciones.

Los manifestantes consideran que esos acuerdos vulneran el principio democrático de la separación entre Iglesia y Estado y amparar la financiación legal con fondos públicos de la institución católica, así como el adoctrinamiento religioso de los alumnos.

"Enseñanza pública y laica", "Derogación del Acuerdo con el Vaticano", "La escuela a enseñar y los curas a rezar" y "Al PP la sotana se le ve", han sido algunas de las consignas coreadas durante la protesta, celebrada al mediodía.

Además, los manifestantes han portado una gran pancarta en la que se ha podido leer: "Por una escuela pública y laica. Denuncia y derogación Acuerdos con el Vaticano".

El responsable del área de Educación de Europa Laica, Fermín Rodríguez, ha explicado a los medios que la asignatura de Religión tiene que estar obligatoriamente ofertada en todos los centros educativos. Esto, a su juicio, provoca "segregación y división" de los alumnos —entre los que eligen esta asignatura y los que no— "según las ideas de los padres".

"Dividen a los niños por las ideas religiosas de los padres cuando la escuela tiene que ser educación común", ha criticado.

Por otro lado, Rodríguez ha afirmado que con la última ley educativa, la LOMCE, la asignatura de Religión es evaluable y la nota obtenida en ella "cuenta para pedir becas y en Selectividad".

Esto ha provocado que la Iglesia haya aprovechado para "recuperar clientela" y, según denuncia este colectivo, ponen los contenidos más fáciles para que los alumnos la escojan como optativa y así "les puedan adoctrinar". "Es así como tratan de recuperar lo que han ido perdiendo", ha dicho Rodríguez.

Por ello han exigido al Gobierno que derogue los Acuerdos y debata esta cuestión en el Pleno del Congreso, con el fin de sacar adelante una nueva ley que "defienda la libertad de conciencia". 

“Con un 20% de paro, es intolerable que los millonarios y las multinacionales no paguen impuestos”

“Con un 20% de paro, es intolerable que los millonarios y las multinacionales no paguen impuestos”

Por EVA JOLY / VICEPRESIDENTA DE LA COMISIÓN SOBRE BLANQUEO DE CAPITALES

La revelación de los Paradise Papers en noviembre volvió a poner sobre la mesa el grave problema de la optimización fiscal, es decir, de los complejos montajes de las multinacionales y los ricos para evadir impuestos. Este martes 5 de diciembre la Unión Europea publicó su particular “lista negra” de los paraísos fiscales, en la que sólo aparecen 17 estados y ninguno de ellos forma parte de la comunidad europea, a pesar del dumping fiscal que practican países como Malta, Irlanda o Luxemburgo.

La eurodiputada franconoruega Eva Joly (Oslo, 1943) aborda para CTXT el problema del fraude y la optimización fiscal en Europa. Candidata de los verdes en las presidenciales francesas de 2012 y representante en el Parlamento Europeo desde 2009, esta antigua juez de instrucción ha hecho de la lucha contra la corrupción y el fraude fiscal su principal causa política. Actualmente, ejerce como vicepresidenta en la comisión de investigación sobre blanqueo y evsasión fiscal de la Eurocámara, creada el año pasado tras la publicación de los Papeles de Panamá.

“No tengo ninguna duda de que será la opinión pública la que determinará si acabamos o no con el fraude fiscal”, asegura la eurodiputada ecologista durante la entrevista en su bufete en el centro de París, donde continúa ejerciendo como abogada a tiempo parcial. Optimista respecto al fin de los paraísos fiscales, Joly describe las políticas que las instituciones europeas preparan para frenar el dumping fiscal y los obstáculos que algunos estados miembros, como Malta, ponen para evitar que se avance en esta cuestión. Según Joly, esta obstrucción sólo se puede vencer con voluntad política y aprobando las medidas necesarias para frenar el fraude fiscal, cuya gravedad resulta palpable con la acumulación de escándalos durante los últimos años.

En noviembre conocimos el caso de los Paradise Papers, pero el año pasado se destapó el de los Papeles de Panamá. Y antes el Luxleaks, el Swissleaks… La lista de los escándalos por el fraude de los paraísos fiscales parece interminable.

Durante estos últimos ochos años en los que he estado en el Parlamento Europeo, ha habido al menos diez escándalos importantes sobre el fraude fiscal. Esto demuestra que la necesidad de aprobar nuevas regulaciones es evidente. La gente ha comprendido que no existen las mismas reglas para todos y que algunas de ellas son demasiado indulgentes con algunos ciudadanos concretos. También tenemos que ser menos tolerantes con países como Malta, que se han especializado en el blanqueamiento de dinero negro.

Hace años, cuando se hablaba de paraísos fiscales, la imagen que nos venía a la cabeza era la de un dictador o de un capo de la mafia que guardaban allí su dinero robado. Ahora podemos ver grandes multinacionales como Nike, o famosos, como Shakira, Bono…

No me sorprende. Hace veinticinco años que milito en la lucha contra el fraude fiscal y lo que ha cambiado ahora es que esta cuestión se ha vuelto vox pópuli. Todo el mundo ha entendido que los ciudadanos esperan que solventemos este problema. Como nos encontramos en un periodo de austeridad donde cerca del 20% de los españoles están en el paro, y el 50% de sus jóvenes, resulta intolerable que los millonarios españoles no paguen impuestos y tampoco lo hagan las multinacionales que operan en España. Ahora lo que hace falta es coraje político. Así que cuento con el voto de los representantes del gobierno español en el Consejo Europeo. Junto con Francia, Italia, Alemania o Portugal, tienen que aislar a los países que no quieren que nada cambie en materia fiscal.

Ante las revelaciones de los Paradise Papers, buena parte de las personas y las multinacionales afectadas se defienden asegurando que no han cometido ningún delito. ¿Por qué hay que combatir la optimización fiscal si no es ilegal?

Hace cuarenta años, en Francia, cuando un hombre denunciaba a su mujer por adulterio, esta podía ser encarcelada y esto era legal. No saber que la ley es el resultado de las fuerzas actuales significa desconocer la historia y su evolución. La optimización fiscal es legal porque interesa a las multinacionales y a numerosos criminales y dirigentes políticos. Todos ellos quieren que las grandes empresas no paguen impuestos y lo hacen posible a través de la opacidad y la insuficiencia de las legislaciones actuales. Nadie se cree que una compañía energética como Veolia tenga 2.700 filiales y que cada una de ellas funcione de manera autónoma. Evidentemente que no. Este sistema de filiales está hecho para engañar al fisco. Tenemos que elaborar nuevas leyes y utilizarlas como si fueran un cuchillo, que nos permita pasar entre las apariencias y nos devuelva la realidad.

Los dirigentes políticos suelen mostrarse indignados ante estas revelaciones.  Pero estos conocen de sobra este problema…

Hay una gran hipocresía de la clase política respecto al problema del fraude fiscal. Cuando Nicolas Sarkozy decía en el G20 de 2009 que habían terminado con los paraísos fiscales, ni él mismo se lo creía. Aunque Francia siempre se haya comportado de manera impecable respecto a este tema y apoye las reformas necesarias en el Consejo Europeo, un país sólo puede modificar sus reglas internas. La escala adecuada para combatir el fraude fiscal es Europa.

¿Cómo las instituciones europeas pueden hacer frente al problema del fraude y la optimización fiscal?

Después de que estallara el escándalo de Luxleaks (en noviembre de 2014), el Parlamento Europeo creó una primera comisión de investigación sobre el fraude fiscal. Por desgracia, la Eurocámara no dispone de iniciativa legislativa en materia fiscal. Pero hicimos dos informes en los que hacíamos una serie de recomendaciones precisas a la Comisión Europea: debíamos proteger a los lanzadores de alerta y empezar a tasar a las multinacionales de manera unitaria, en lugar de filial por filial.

La Comisión Europea ya ha reaccionado sobre esta cuestión. En otoño de 2016, presentó el texto que servirá para terminar con la optimización fiscal de las multinacionales, que tiene un coste mundial de 350.000 millones de euros anual, de 120.000 millones para la UE y de 20.000 millones para un país como España. Esta nueva directiva consistirá en crear una base impositiva comuna y consolidada para el impuesto de sociedades (ACCIS, por sus siglas en francés). Independientemente de si tienen su sede europea en Suecia, Italia o en las Islas Jersey (Reino Unido), queremos obligar a las multinacionales a que paguen un único impuesto en la UE y luego los estados se lo repartirán. En el Parlamento Europeo estamos elaborando dos textos respecto a esta directiva y existe un gran consenso, así que espero que hayamos llegado a un acuerdo antes de marzo del año que viene.

Además, en el Parlamento ya votamos - en julio de este año - otro texto sobre la transparencia fiscal que obliga a las multinacionales con unos beneficios superiores a 750 millones de euros a hacer públicas determinadas informaciones esenciales. Pero esta nueva directiva está bloqueada ahora en el Consejo Europeo.

¿Qué es lo que bloquea esta directiva sobre la transparencia fiscal en el Consejo Europeo?

La Comisión Europea ha considerado que se trata de un texto contable, lo que permite que sea aprobado sólo con mayoría simple en el Consejo Europeo. ¿Pero quién ostentó la presidencia rotatoria de la UE durante el primer semestre de este año? Malta. Para el gobierno maltés, palabras como fraude, la optimización fiscal, el blanqueamiento del dinero negro…no existen. Y Malta no hizo nada para que se avanzara en la aprobación de la nueva directiva sobre transparencia fiscal.

De hecho, Malta ha sido uno de los países señalados directamente en los Paradise Papers, en los que se mostraba cómo este país se ha especializado en la optimización y el fraude fiscal.

SI UN ESPAÑOL TIENE SU DINERO ESCONDIDO EN MALTA, NO CORRE NINGÚN TIPO DE RIESGO.

Malta decidió basar su modelo económico en el blanqueamiento de dinero negro. Desde 1977, no cooperan con las administraciones de los otros países europeos. Si un español tiene su dinero escondido en Malta, no corre ningún tipo de riesgo. Ante este problema, ¿qué dicen los dirigentes malteses? Que son inocentes y que no hay nada que reprocharles. En realidad, es intolerable que no hayan empezado ni una investigación sobre los Papeles de Panamá, donde se revelaba que un miembro del gobierno y el director de gabinete de Joseph Muscat, el primer ministro de Malta, tenían sociedades offshore. Además, se trata de un país que vende la ciudadanía europea. Si alguien invierte unos 650.000 euros en este país, puede obtener la nacionalidad maltesa. Lo que abre las puertas de Europa a personas que pretenden defraudar el fisco.

Además, ahora se habla de Malta por el asesinato de la periodista Daphne Caruana Galizia (especializada en la investigación de la corrupción y que murió por la explosión provocada de su vehículo). Con este caso, hemos visto como en Malta tiene una legislación que no sólo no protege a los lanzadores de alerta, sino que sirve para acusarles de difamación y que permite el encarcelamiento de periodistas y la tutela de sus cuentas bancarias. Malta es un país que aparentemente tiene problemas con la democracia.

Por este motivo, el 15 de noviembre votamos una resolución en el Parlamento europeo sobre Malta en la que denunciamos todo esto. Y pedimos a la Comisión que inicie un proceso de sanción a Malta por incumplimiento de la directiva europea.

Habla de Malta, pero en los Paradise Papers también se señala a países con economías sólidas y diversificadas, como Holanda o el Reino Unido.

Pero en el caso de Holanda es mucho más limitado que en Malta. La optimización fiscal en Holanda representa 4.000 millones de euros y hace vivir a 2.000 abogados, pero no se trata del modelo económico del país. Además, el gobierno holandés ha prometido cambiar su reglamentación de los holdings. Y sí es cierto que en los Paradise Papers están sobre todo implicados territorios británicos, como las Islas Jersey o la Isla de Man, que son centros de la optimización fiscal. No hay que creer que estos territorios están desvinculados de la City de Londres. Todos ellos forman parte de la misma maquinaria.

¿El Brexit tendrá algún tipo de impacto en la lucha contra la optimización fiscal?

Espero que los dirigentes europeos pongan el control de estos territorios como una de las condiciones para que el Reino Unido continúe teniendo acceso al mercado único. Después del divorcio, no estamos obligados a que nuestro exmarido siga saqueándonos.

Si finalmente la Comisión Europea saca adelante su nueva directiva sobre el impuesto de sociedades, ¿cómo impedirá que esta sea bloqueada en el Consejo Europeo por los gobiernos de Irlanda, Malta, Holanda o Luxemburgo?

Es previsible que los países que han bloqueado cualquier avance en materia fiscal durante los últimos cuarenta años lo vuelvan a hacer. No les interesan ni la transparencia ni una fiscalidad justa. Un país como Luxemburgo se ha convertido en uno de los más ricos del mundo gracias al dumping fiscal. Pero las víctimas de este sistema no están contentas. Así que habrá que marginalizar a estos países en el Consejo Europeo. Para ello, lo más fácil es que la Comisión diga que son textos en materia de competencia económica, que pueden ser aprobados por una mayoría simple en el Consejo.

Pero entonces estos estados se negarán a aplicar la nueva directiva.

Los tratados europeos dicen que los Estados tienen que cooperar lealmente, así que tenemos que contemplar seriamente la posibilidad de aplicar sanciones en el caso de que estos no cooperen. Las sanciones pueden llegar hasta privar a un Estado de su derecho de voto en el Consejo Europeo.

¿Es posible que la Comisión Europea combata el fraude fiscal al mismo tiempo que es presidida por un antiguo primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker?

Es cierto que el ADN de Juncker no es la lucha contra la evasión fiscal… Pero se trata de un hombre que pretende dejar un legado y cuya carrera política prácticamente se ha terminado. Así que quizás espera convertirse en el hombre que reparó el daño que ocasionó. No estoy segura de ello, pero no tengo ninguna duda de que será la opinión pública la que determinará si frenamos o no el fraude fiscal. La revuelta de la gente resultará fundamental.

Parece ser bastante optimista con la posibilidad de terminar con la optimización fiscal en Europa. ¿Por qué?

EL IMPUESTO ES EL SÍMBOLO DE LA CIVILIZACIÓN EUROPEA. SIN IMPUESTOS, NO HAY MUSEOS, INFRAESTRUCTURAS NI HOSPITALES PÚBLICOS.

Porque los dirigentes políticos son muy sensibles a la opinión pública. Porque si estos no arreglan este problema del fraude fiscal, estos no tendrán ninguna credibilidad a la hora de aplicar políticas de austeridad. El fraude fiscal representa un billón de euros cada año. De este billón, el fraude de las multinacionales es equivalente a unos 120.000 millones. ¿Por qué es importante luchar contra el fraude fiscal? Porque el modelo europeo se basa en el libre comercio, pero también en el estado providencia y este depende de la recaptación de impuestos. El impuesto es el símbolo de la civilización europea. Sin impuestos, no hay museos, infraestructuras ni hospitales públicos. Tenemos un modelo único en el mundo y sólo podemos sostenerlo a través de los impuestos. Si queremos que los ciudadanos continúen contribuyendo al fisco, tiene que haber un mínimo de justicia.

¿Estamos cerca del fin de los paraísos fiscales? ¿O los defraudadores van un paso por delante?

Somos muy numerosos los que queremos que esto cambie: los ciudadanos, las ONG, la OCDE, los verdes… La situación está evolucionando por todos lados. Pero los partidarios de los paraísos fiscales también son muy virulentos y tienen un gran poder de corrupción. En los paraísos fiscales, hay actualmente entre 15 y 20 trillones de dólares, es decir, un cuarto del PIB mundial. Terminar con ellos no será sencillo, pero esto sólo será posible si existe el coraje político suficiente. Si queremos preservar el modelo europeo, que es infinitamente superior al norteamericano, tendremos que solucionar este problema.

AUTOR
Enric Bonet

viernes, 8 de diciembre de 2017

Hacia una República Federal y Solidaria

Benito Sacaluga

Llamarme exagerado, loco, iluso, utópico o cualquier otro sinónimo que os venga en gana, pero creo que no nos estamos dando cuenta de que estamos en medio de la "tormenta perfecta" para que las expectativas y deseos de los republicanos se conviertan en realidades.


Los recientes acontecimientos que han tenido y tienen lugar en Cataluña suponen una grieta en el muro antirrepublicano levantado por el régimen del 78. Además, en cierta manera, estos acontecimientos están sirviendo para que aquellos españoles que nunca han mostrado el más mínimo interés por la República, incluso sus detractores por comodidad o temor, comiencen a pensar en las virtudes y ventajas de un sistema de estado republicano moderno que garantice sin matices los derechos humanos.

Nos encontramos en una situación crítica. Cada vez somos más los que denunciamos la falta de consistencia de ese pretendido Estado de Derecho que nos dicen que es España. Estamos cansados de ver como la credibilidad de las Instituciones perece victima de una corrupción inaudita, mientras las clases trabajadoras ven como sus derechos caen y caen. 

La sospecha de corrupción recae indefectiblemente sobre cada acto o decisión que se toma por el Gobierno, un gobierno en minoría y débil, y por aquellos que están designados por el Ejecutivo para dirigir todas y cada una de las Instituciones. El poder judicial tampoco se libra de estas sospechas, es más, cada día aumentan. 

A pesar de todo las encuestas siguen dando mayoría electoral a un partido politico investigado judicialmente y en el que militan cientos y cientos de correligionarios igualmente acusados por la justicia. ¿Que nos está pasando? ¿Acaso nos han convertido en lo que Friedich Hegel calificaba como plebe, como consecuencia de haber precarizado nuestro trabajo, nuestra dignidad y nuestros derechos, haciendo así que nos conformemos, sumisos y agradecidos, con subsistir por debajo de los niveles mínimamente aceptables en un estado de derecho?

Los medios españoles, la inmensa mayoría, callan. Hablar de República sigue siendo tabú en España. Los difusos colores de una simple camiseta de fútbol han levantado las iras de la derecha política, tan monárquica y tan liberal ella. No sucede lo mismo en Europa, allí, desde su repúblicas, las cosas que están sucediendo en España se ven de diferente manera y los medios se hacen eco a través de artículos y editoriales.

Dejo a continuación una transcripción de un artículo firmado hoy por Patrick Le Hyaric, Director del diario francés L'Humanité, miembro del Parlamento Europeo y vicepresidente del Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea (GUE-NGL) en el Parlamento Europeo, artículo en el que emplaza a las fuerzas progresistas españolas a trabajar para lograr la reinstauración de la República en España.

¡ SILENCIO CÓMPLICE POR PARTE DE LAS AUTORIDADES EUROPEAS ! 

La aguda crisis española no viene como un trueno desde un cielo sereno. Ciertamente hablamos de ello abundantemente pero agitando la tela de las apariencias. Por contra se calla la boca en relación con los casos de corrupción tanto en Madrid como en la Generalitat de Cataluña, y sobre las políticas de austeridad dictadas por la Comisión en Bruselas que tanto sufrimiento causan, responsables del desempleo masivo y la inseguridad en el trabajo. 

Silencio también sobre la crisis de la representación parlamentaria, tanto es así que el gobierno de Rajoy existe solo gracias a la benevolencia del partido socialista español; una crisis democrática e institucional vinculada a la negativa a cambiar la Constitución de 1978, que serviría entonces de transición entre el régimen franquista y un sistema más democrático. En ausencia de tal evolución, la Ley Básica española ya no corresponde a las demandas de la sociedad. La decisión de Rajoy, hace años, de reducir la autonomía de Cataluña agravó aún más las múltiples fracturas que la sacudieron. 

La aplicación indiscriminada de las políticas de austeridad ordenadas desde Bruselas después de la crisis de 2008, como en Italia, Portugal o Grecia, la negativa a escuchar el "movimiento de indignados" que siguió y la falta de visión de un ejecutivo español de gran fragilidad, solo han fortalecido un movimiento independentista bajo la égida de las fuerzas conservadoras.

Sin embargo, esto último no plantea en ningún momento la cuestión de la emancipación social y democrática. Por el contrario, en Cataluña como en cualquier otro lugar, todo sucede como si estos movimientos quisieran demostrar a la Comisión Europea que serían aún más dóciles que sus "Estados-Nación". Sin embargo, hasta entonces, incluso con múltiples defectos, desde los períodos revolucionarios en Europa no hemos encontrado un mejor sistema de organización que el de los Estados-Nación. 

Sin duda es necesario transformar estos Estados-Nación para otra globalización, con la ambición de servir al bienestar humano y el respeto por los equilibrios ecológicos. Aunque muy imperfectamente, estos estados soberanos permiten, en el conflicto de clases, expresar el equilibrio de poder, la expresión popular y una cierta distribución de la riqueza. Todos no tienen la misma forma. Por lo tanto, España, pero también Alemania, han optado por ser mucho más descentralizados que Francia. Pero ambos siguen siendo obstáculos para la búsqueda global de ganancias de un capitalismo cada vez más financiero. Este es el obstáculo que las oligarquías han abordado con los Tratados de Maastricht y el Acta Única Europea. Para contrarrestar mejor el aumento de la resistencia nacional, la idea de una "Europa de regiones" como la "Europa federal", o ambas a la vez, podría ser el caso de una oligarquía transnacional que no acepta que las luchas y políticas sociales interrumpan su fiesta. En las controversias actuales todo vale para ocultar la lucha entre las clases dominantes y la gran mayoría de los que tienen un interés en el progreso social, democrático y ecologista: aquí, toman la forma de luchas religiosas, hay luchas entre regiones y en otras partes lucha entre nacionalismos.

Afortunadamente, se escuchan otras voces en España, como la de Ada Colau Ballano, la admirable alcaldesa de Barcelona, la ​​de Izquierda Unida y la de Podemos. La salida de estos impases pasa por la posibilidad de que los catalanes decidan. ¿Qué empieza con eso? 

Finalmente se han convocado elecciones, pero van acompañadas de la destitución y el encarcelamiento de los líderes catalanes legítimamente electos. El silencio de las instituciones europeas las hace cómplices. ¡Qué hubiéramos escuchado de ellas si se hubiera producido una negación tan democrática en Rusia, China o Venezuela! ¿Dónde están las bellas proclamas sobre el estado de derecho. Querer resolver dicha controversia encerrando en la cárcel a catalanes electos, eliminando la autonomía de Cataluña y su puesta bajo control del gobierno central, amordazando la prensa y amenazando a los alcaldes, constituyen intolerables actos de represión política, ideológica y cultural contrario a los valores de una democracia moderna y a los que reclama la Unión Europea. 

Es inaceptable tratar al Sr. Puigdemont y a los suyos, cuyas ideas políticas y diseños no comparto, como criminales o terroristas. No pueden merecer decisiones judiciales tan grotescas y excesivas de una parodia de justicia en un país tan cercano, que forma parte del Consejo Europeo. Estas decisiones de la derecha española, calurosamente aplaudidas por el PSOE, no son un golpe contra la independencia de Cataluña, sino contra la democracia española y la idea de la democracia en Europa, sumidas hoy en un agujero negro. No se sorprenda nadie entonces por el aumento de la extrema derecha.

Las fuerzas progresistas, española y catalana, deben pedir a los ciudadanos de la Generalidad y del resto de España que decidan su futuro en el marco de una nueva constitución. Una nueva constitución que ha de generar una república federal y solidaria que garantice verdaderamente todos los derechos humanos. Todos ellos pueden contar con nuestra solidaridad.

Fuente: Bailando con ratas

Susan George: "Allí donde los socialistas se han vuelto neoliberales han desaparecido"

El procès, Macron, Trump, la venta de armas o la influencia del cambio climático en la política internacional: la autora de 'Informe Lugano' y 'Los usurpadores' analiza con 'Público' cuestiones fundamentales en el mundo actual.

Ángel Ferrero | Público.es


Politóloga, economista, escritora y activista, la franco-estadounidense Susan George (Akron, Ohio, 1934), presidenta del comité de planificación del Transnational Institute de Ámsterdam y ex vicepresidenta de ATTAC Francia, estuvo el jueves en Barcelona para participar en las jornadas 4 Days 4 Peace organizadas por el Centro Delàs. En ellas habló sobre venta de armas, flujos migratorios y paradigmas de seguridad. La autora de Informe Lugano ve con preocupación hacia dónde se dirige un mundo marcado por el calentamiento global, el crecimiento electoral de la derecha radical en Europa y EEUU y el aumento de la pobreza.

Ha sido una de las intelectuales que ha firmado el manifiesto 'Let Catalanes Vote'. ¿Qué opina de lo que pasa en Catalunya?

No me he posicionado sobre si los catalanes tienen que abandonar o no España, pero sí lo he hecho para que se les permita hacerlo. Esto es muy diferente a decir que debéis separaros o no debéis separaros. Es un problema que ya viene de antes, cuando gobernaba el PSOE, y el Tribunal Constitucional recortó el Estatuto de autonomía. Este es el origen de los problemas actuales. Creo que Rajoy dará ahora una mayoría a los separatistas. Quizá no la tenían antes, pero creo que la labor que ha hecho Rajoy con su comportamiento antidemocrático [se refiere a las cargas policiales del 1-O y a los casi 900 heridos] permitirá a los separatistas tener una mayoría.

Vive en Francia desde hace décadas. ¿Qué piensa del fenómeno Macron?

Macron es sin duda un neoliberal. Y la gente que seguía las noticias lo sabía ya antes. Mucha gente tuvo la ilusión de que era un regalo de Dios para Francia, porque consiguió una amplia mayoría en el Parlamento, pero nosotros sabíamos -y cuando hablo de nosotros me refiero a la gente de Attac y a la gente de izquierdas- que aprobaría la reforma laboral y que empezaría a desmantelar todo lo ganado en los últimos treinta años. Ayer (por el miércoles) la gran noticia en Francia era una convención de todos los alcaldes del país, de ciudades, municipios y aldeas. Sus presupuestos han sido recortados. Muchos servicios sociales serán recortados. Habrá que ver si habrá una revuelta de los alcaldes, pero Macron tiene una mayoría en el Parlamento, así que se dice: "Da igual, lo haremos igualmente".

En las últimas elecciones vimos el ascenso de dos fuerzas opuestas: el Frente Nacional y el Frente de Izquierdas.

Fuera de Francia mucha gente considera a Marine Le Pen una amenaza. Pero nunca fue una amenaza creíble. El Frente Nacional tiene problemas y se ha dividido, la propia Marine Le Pen tiene ahora mismo problemas, sus finanzas flaquean ... incluso durante las elecciones estaba claro que no iba a ganar. En la primera vuelta cuatro candidatos se disputaban pasar a la segunda vuelta: François Fillon, Mélenchon, de la izquierda, y los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta, Macron y Le Pen. El verdadero debate en la izquierda era si votar a Macron, abstenerse o votar nulo. Creo que votar es muy importante, yo siempre voto. Decidí votar a Macron para evitar la victoria de Le Pen, pero no todo el mundo pensó igual. Mucha gente, particularmente jóvenes, se abstuvieron y un 13% de los votos fueron nulos. Finalmente no ganó con una gran diferencia, pero desde el exterior pareció una gran victoria.

Los socialistas quedaron barridos, y por su culpa, como en todas partes donde se han vuelto neoliberales. Fíjese en Alemania, donde Angela Merkel está obligada a empezar todo el proceso político de nuevo. ¿Por qué? Porque los socialistas no están, han desaparecido, como casi lo han hecho en Francia, no tienen ningún tipo de futuro. En Alemania, del 25% al 30% de los votantes de la parte oriental votaron Alternativa para Alemania (AFD). En toda Europa hay un desplazamiento a la derecha. Se le llama "populismo" aunque no me gusta este término porque en EEUU el "populismo" siempre ha sido de izquierdas y siempre ha sido gente que trataba de conseguir un mejor acuerdo para la gente. Pero ahora la derecha ha secuestrado el término.

En Polonia y Hungría, por ejemplo, tenemos gobiernos que están más allá de la ley: reciben dinero de Europa pero no obedecen las leyes europeas. Son antidemocráticos. Me preocupa Europa. Creo que Europa está intentando suicidarse. Creo que deberíamos debatir seriamente si deberíamos seguir enviando dinero a Polonia si ésta sigue rechazando permitir llegar los refugiados. O si tenemos que seguir enviando dinero a Hungría, que tiene un líder antidemocrático.

Es una tendencia europea: la socialdemocracia y los conservadores parecen estar en crisis mientras surgen nuevos partidos a su izquierda y derecha respectivamente, llamados "populistas".


Este proceso comenzó con Tony Blair. En 2002, Peter Mandelson, un asesor de Tony Blair, dijo: "Ahora todos somos thatcheristas". Si los laboristas anuncian que son thatcheristas, ¡qué podemos esperar? El Brexit es un gran ejemplo. Había gente que se sentía abandonada. Y hasta cierto punto han sido abandonados. El neoliberalismo premia a la gente de arriba del todo, olvidando a la gente que queda detrás. No puedo pensar en un solo país donde no sea cierto. Lo mismo ocurre en Italia, con la división entre el norte y el sur; o en Austria, que acaba de elegir un canciller muy de derechas; o en Holanda, con el partido de Geert Wilders; o en Suecia, Dinamarca y Finlandia, donde no había partidos de este tipo. Europa no era, para mí, esto.


O en EEUU, que escogieron a Trump. Debemos reconocer algunos de los motivos como el fundamentalismo de mercado, según el cual nadie debe nada a nadie (si no tienes éxito es tu culpa) o para el que tener un sistema sanitario universal es socialista. La suya fue una victoria que pocos previeron. A mí no me sorprendió cuando Trump ganó. Sé que mucha gente no lo previó y yo voté Hillary Clinton -porque puedo votar en los dos lugares-, pero no me sorprendió en absoluto. Para la gente que le votó, que son blancos y gente mayor, ser blanco es todo lo que les queda. Puedo ser pobre, puedo no tener educación, puedo no tener un buen trabajo, o no tener ningún trabajo, pero soy blanco. No soy negro ni latino, e incluso eso me lo están robando.

En la rueda de prensa ha señalado el aumento del presupuesto de Defensa. Una traición a lo que prometió en campaña...

El fiscal general, pero también los secretarios de Comercio, Educación, Sanidad, Medio Ambiente, todos ellos están para destruir los departamentos que dirigen. Su única idea es incrementar el presupuesto de Defensa para el Pentágono y reducir los presupuestos que tienen que ver con el bienestar o el medio ambiente o cualquier cosa que solía hacer el gobierno federal. Así que no es sorprendente que este presupuesto esté aumentando porque tiene una agenda beligerante. Me preocupa mucho Corea del Norte, espero que la gente a su alrededor sea capaz de contenerlo. Y espero que puedan prevenir el hecho de que el presidente sea capaz de controlar las armas nucleares. Pero no estamos seguros.
También vemos tensiones con China y Rusia.

Rusia ha estado cerca de Trump durante años. Él ha recibido dinero de Rusia. Tiene ciertamente vínculos y obligaciones hacia los rusos. Sabemos que en la Torre Trump, en los apartamentos de lujo, viven muchos oligarcas rusos. ¿Hay algún motivo detrás de esto?

En cuanto a Trump, no creo que haya viajado mucho antes de ser presidente, excepto a países como Rusia. Su programa es America First, cortar los vínculos con Asia, y el acuerdo comercial, que posiblemente sea una buena cosa. Pero también rompe el acuerdo del cambio climático, siendo el único país del mundo que lo hace. Trump está en posición de hacerlo y a la gente que le ha votado no le importa, porque nunca ha estado fuera de EEUU y no tienen ningún conocimiento del resto del mundo.

Usted forma parte del DiEM25, el movimiento creado por Yanis Varoufakis.

Conocí a Yanis antes de que se convirtiera en Yanis Varoufakis, por decirlo así. Me pidió formar parte del consejo asesor. Acepté. Estoy a favor de la idea de un gran movimiento europeo, democrático y de izquierdas. Si no lo tenemos, lo perderemos ante las tendencias de derechas de la Comisión Europea y el Consejo Europeo. Ahora no tenemos ninguna manera de controlar este sistema, que se alinea con las élites. Un movimiento de estas características es un paso muy importante para evitarlo. Por eso decidí unirme al consejo asesor. El pobre Yanis viaja ahora todas partes dando charlas y no llega a todo. Tiene mucha energía, es sincero, y tenía toda la razón cuando plantó cara siendo ministro de Finanzas. Desgraciadamente, el Gobierno de Syriza no se puso a sus espaldas. Ahora se tardará generaciones en reparar ese daño. Yanis es un patriota griego y de Europa.

Si me permite, me gustaría hablar del cambio climático ...

Por favor, adelante...

El movimiento por la paz debe moverse en un contexto más amplio. La globalización no es un gran movimiento en el que todo el mundo es feliz y, cogidos de la mano, marchan hacia la tierra prometida. Es un movimiento gobernado por las corporaciones, el fundamentalismo de mercado, los bancos. Cogen lo mejor y dejan el resto. Esto debe ser incorporado al movimiento por la paz, de lo contrario se da oxígeno al populismo, a la mentalidad de haber sido dejado detrás que llevó a la elección de Trump o la subida de estos partidos de derecha.

El otro factor en este contexto es el cambio climático. Si se quiere cambiar la situación de los refugiados, hay que recordar que no se trata sólo de la pobreza en el sur y la riqueza en el norte la que impulsa este movimiento. Es también el hecho de que se está convirtiendo en casi imposible vivir en algunos lugares del sur. La mayoría de la gente quiere quedarse donde está, y lo hacen si pueden. Pero no ahora. Porque el cambio climático está destruyendo las reservas de agua de mucha gente, incluyendo los granjeros sirios, y, con ello, la capacidad de producir alimentos. Los granjeros sirios vivían en el noreste de Siria, que era el cinturón alimentario, pero se marcharon porque tuvieron tres años de sequía. Y tuvieron tres años de sequía a causa de una presa construida por Turquía que hacía disminuir la llegada de agua. Israel hace lo mismo con Palestina desde hace años: una provocación constante para el mundo árabe.

La pregunta es si podrán permanecer donde ahora están. El año pasado se alcanzaron temperaturas de 53 y 54ºC en algunas partes de Oriente Medio. Los europeos no han tenido ningún debate al respecto. Todo lo que han hecho es pagar para mantenerlos allí. Pero esto no funcionará siempre. Debemos tener un debate serio. ¿Ponemos los guardias del Frontex en las fronteras con ametralladoras para matar cualquiera que trate de llegar? No sé qué piensan. Pero no piensan seriamente esta situación, y es necesario que haya un debate en Europa. Esto es parte del contexto que el movimiento por la paz debe tener en cuenta.

Antes ha mencionado que el cambio climático puede tener un impacto en la política, por ejemplo en el yihadismo.

Si eres un granjero sirio y has tenido que abandonar tu tierra porque has tenido tres años de sequía y no tienes nada que vender, ¿qué haces? Te marchas a la ciudad, a Damasco, donde encontrarás a mucha gente, gente de todo tipo, probablemente yihadistas que te ofrecerán un salario, tres comidas al día y un objetivo en la vida. ¿Por qué no unirse a ellos? ¿Qué hacer? Si te estás muriendo de hambre, no tienes trabajo y no puedes ocuparte de tu familia, entonces dices: vale, adelante. Es sabido que este tipo de reclutamiento tiene lugar cuando la gente es desplazada. Unos cuantos se cansarán de ser yihadistas. La pregunta es: ¿de cuántas opciones dispone esta gente? Nos sorprende, pero no debería sorprendernos.

Fuente: www.publico.es

martes, 7 de noviembre de 2017

Cien años para aprender tan poco (1917-2017) por Juan Manuel Vera

La conmemoración del centenario de la revolución rusa plantea algunas interesantes cuestiones sobre la identidad de lo que se ha llamado izquierda a lo largo del siglo veinte. También podría servir para comprender las razones por las que la herencia del octubre soviético no forma parte del arsenal de instrumentos para desarrollar las nuevas prácticas sociales de lucha contra el capitalismo neoliberal sino, más bien, una pesada losa histórica que dificulta la construcción de una alternativa al imaginario capitalista. 


Por supuesto, el punto de partida deberían ser los hechos históricos con su singularidad. Sin embargo, no es posible hablar de febrero y octubre de 1917 sin, al mismo tiempo, inscribir esa memoria histórica en lo que sabemos del poder bolchevique, del régimen de Stalin y sus sucesores y de la descomposición y hundimiento del bloque soviético entre 1989 y 1991. 

El examen de los hechos debería facilitar evitar la retórica y la teleología tan frecuentemente asociadas a octubre de 1917, acontecimiento casi olvidado como realidad histórica y que ha sido sustituido por una leyenda consolidada a lo largo del tiempo. 

El poder bolchevique 

La revolución rusa, la de febrero de 1917, supuso la caída del régimen zarista. Fue considerada como un gran acontecimiento liberador en la Europa devastada por la guerra entre las potencias dominantes del orden decimonónico. La caída del zarismo por una revolución democrática iluminó las esperanzas de millones de hombres y mujeres que habían sufrido la barbarie tan de cerca. La creación de consejos, soviets de obreros, campesinos, vecinos y soldados, como expresión de la auto-organización social revolucionaria, que ya habían aparecido embrionariamente en la revolución de 1905, marcaba una forma de afrontar desde abajo la debacle del orden político que había lleva a la Gran Guerra. Grandes sectores del movimiento obrero occidental vivieron con gran atracción ese momento histórico. 

En esa perspectiva ilusionante fue, también, contemplada la toma del poder por los bolcheviques en octubre de 1917, que aparecía como una culminación del proceso revolucionario iniciado en febrero. Sus aspectos centrales eran la lucha por la paz, la reforma agraria y el establecimiento de un poder democrático basado en el poder de los soviets. Esa posibilidad de conquista del poder por los de abajo suscitó una conmoción universal y una gran corriente de simpatía entre las corrientes tanto socialistas como anarquistas del movimiento obrero. También alimentaría en los años siguientes amplios movimientos revolucionarios basados en consejos o soviets en muchos países europeos desde Baviera a Hungría, desde Finlandia al norte de Italia). 

Pero aquí nos encontramos con la primera antinomia de la revolución rusa, el primer equívoco que persiste hasta nuestros días. La conquista del poder por los bolcheviques fue identificada con el establecimiento de un poder de los soviets. Pero esa equiparación fue una trampa desde el primer momento. Octubre no fue el triunfo de los soviets sino el triunfo de los bolcheviques, lo cual es radicalmente diferente. 

La insurrección bolchevique, previa al Congreso de los Soviets, pretendía situar a éste ante un hecho consumado. La concepción de Lenin y los bolcheviques sobre los soviets era instrumental, como lo era su consigna de Todo el poder a los soviets. No consideraban realmente que fuera una forma instituyente de gobierno democrático desde abajo sino un mero medio en la estrategia insurreccional. Por ello, como señalaba Castoriadis, existió una única revolución, la de febrero, porque octubre no fue una revolución, en el profundo sentido del concepto, sino la toma del poder por un partido. 

Nada más ajeno a la concepción bolchevique que una alternancia en un poder soviético con otras fuerzas políticas. Lenin consideró la conquista del poder como un triunfo definitivo y no concebía una institucionalidad que pudiera conllevar a su desalojo si no era por la fuerza. Por ello hicieron todo lo que consideraron necesario para conservarlo. 

El poder bolchevique se orientó ab initio a una dictadura de partido. En los primeros meses, se produjo la eliminación de la libertad de expresión (salvo, todavía, dentro del partido), la ilegalización de partidos soviéticos, la disolución de la Asamblea Constituyente, la conversión de los soviets en meros instrumentos de gestión administrativa controlados por el partido, etc. Todos esos fueron pasos decididos y ejecutados desde el principio. 

La creación de la Checa fue otra decisión inicial decisiva para la instauración de un poder no sometido a ningún control ni a ningún límite. Víctor Serge describió ese momento como un punto de inflexión en la evolución del poder bolchevique, y creo que le asistía toda la razón. 

Rosa Luxemburgo contempló muy críticamente esos primeros pasos del poder bolchevique. Su excepcional opúsculo La revolución rusa, escrito en 1918, constituye un documento imprescindible para comprender como el bolchevismo se separaba en su práctica de cualquier forma de ejercicio concreto de la soberanía nacional por el pueblo o los trabajadores, algo completamente ajeno a lo que la socialdemocracia revolucionaria había sostenido. 

Para los bolcheviques el poder instituyente no residía en el conjunto de la nación, ya que contemplaban a la gran masa campesina como el terreno baldío que había permitido a la persistencia del zarismo. Pero tampoco atribuían el poder instituyente a los órganos de poder nacidos desde abajo. 

Lenin concebía al partido como un apoderado plenipotenciario no de unos trabajadores concretos sino de los intereses de una clase obrera universal. El determinismo histórico constituye un elemento central de la concepción marxista básica tal y como fue asimilada por la dirección bolchevique. La sacralización del partido como vehículo histórico de los intereses de una clase confería a sus dirigentes la soberanía última no sólo para efectuar una insurrección sino, también, para el ejercicio de un poder sin límites. El nuevo Estado se legitima porque tiene una misión histórica y de esa misión se deriva la posibilidad de un ejercicio sin límites del poder del Estado porque hay una élite (la vanguardia revolucionaria, el partido leninista) que posee una ciencia del poder. 

El sistema estalinista 

La intervención extranjera y la guerra civil dieron lugar a un creciente aislamiento del poder bolchevique. En respuesta al terror blanco aplicó el terror rojo frente a sus adversarios. Lo aplicó alejado de cualquier límite o control, incluyendo las represalias colectivas por origen social, étnico o relación familiar. 

La prohibición de las tendencias en el X Congreso del Partido Comunista acabó con el debate dentro del partido único y la represión despiadada de los insurrectos de Kronstadt y contra los mencheviques y anarquistas, acabo de sellar la naturaleza autoritaria del poder bolchevique. 

Indudablemente, la creación de la checa, la dinámica monolítica del partido y la utilización del terror generaron desde los primeros años veinte una maquinaria infernal que allanó el camino sobre el cual Stalin consiguió implantar su régimen. Desde el punto de vista social Stalin apoyó su conquista del poder en una estructura burocrática expandida aceleradamente, con la incorporación de decenas de miles de nuevos bolcheviques, muchos de origen obrero, con una cultura de sometimiento completo a los jefes. 

En poco tiempo se produjo la transición del poder autoritario bolchevique a una forma de totalitarismo que sometió, durante décadas, a millones de personas a un régimen de dominación total y que fue exportado con éxito a otros países tras la toma del poder por los partidos estalinistas. 

El régimen de Stalin fue durante más tres décadas un régimen de terror de masas aplicado en frío. La colectivización forzosa supuso en el período 1930-1933 una experiencia monstruosa de ingeniería social destructiva que ocasionó la muerte de millones de personas a través de la hambruna generada, casi programada, en Ucrania y otras regiones de la URSS. El año 1937, el año del gran terror, supuso más de 700.000 ejecuciones sin juicio. En esas décadas, la deportación y los trabajos forzados en el sistema concentracionario del Gulag afectaron a muchos millones de personas. 

El estalinismo constituyó una novedad histórica capaz de consolidar durante un largo período una forma totalitaria de comunismo-capitalismo de Estado, gobernado por una burocracia estratificada que utilizaba como retórica de su dominio apelaciones al socialismo y a la clase obrera. El triunfo de Stalin no puede considerarse un mero accidente. Tampoco puede entenderse como tal la implantación de un sistema totalitario que consiguió expandirse después de 1945 al Este de Europa y que constituyó el ejemplo para el establecimiento del régimen maoísta en China, así como de los regímenes estalinistas de Vietnam, Corea del Norte y Camboya. La creación totalitaria estalinista ha marcado el, siglo veinte tanto o más que los totalitarismos fascistas. 

Tras la muerte de Stalin, el sistema soviético abandonó el terror de masas, propio de la fase de delirio totalitario, para establecer una forma de poder tutelada por una potente casta militar, un régimen estratocrático, con fuertes componentes totalitarios, que, como sabemos, fue incapaz de soportar el paso del tiempo y su aislamiento social y se derrumbó para dar paso a la conversión de la burocracia estatal en el germen de la nueva clase capitalista neoliberal del actual régimen autoritario de Putin. 

Después del hundimiento del sistema soviético 

En el centenario de la revolución rusa es extraño llegar a leer alguna legitimación directa del estalinismo. En cambio, resulta frecuente encontrarse con legitimaciones indirectas, asociándole a una forma de modernización de un país atrasado, al antifascismo que permitió la derrota del Eje en 1945, al anticolonialismo e, incluso, a la aparición del Estado del Bienestar en Europa Occidental. Esos argumentos, un tanto sofísticos, se basan en una serie de olvidos clamorosos y, en bastantes casos, en la renuncia a contraponer debe y haber, costes y resultados. Olvidan que la modernización soviética debe ponerse frente a frente con el brutal coste humano, social y ecológico que produjo, y en comparación con otras vía de “modernización” menos brutales. Olvidan, por ejemplo, que 1945 supuso el fin de un totalitarismo, pero también, la expansión de otro, los regímenes estalinianos. Olvidan que las fuentes auténticas del anticolonialismo residen en las movilizaciones masivas de los pueblos y que la influencia del estalinismo lo que favoreció fue, precisamente, la afloración de movimientos autoritarios y la articulación de los estados nacientes mediante modelos orientados, en muchos casos, al partido único y a formas despóticas que han dado lugar a muchos Estados fallidos. Olvidan que el pacto social que hizo posible lo que se ha dado en llamar Estado de Bienestar fue posible por la fuerza del movimiento sindical y como un claro contra-modelo al despotismo de los regímenes soviéticos. 

En mi opinión, la herencia de estos cien años del Octubre soviético deja pocos aspectos positivos para la reconstrucción de un proyecto emancipatorio. En primer y fundamental lugar, porque el balance de sufrimiento humano ocasionado por los regímenes que se reclamaban soviéticos es atroz. 

Por otra parte, la herencia, la sombra del pasado también se puede reconocer en unas formas de concebir la izquierda con una sorprendente fascinación por el poder y la violencia, por el verticalismo y el autoritarismo, incluyendo el apoyo a dictaduras “progresistas”. El culto a los líderes, el instinto oligárquico y una gran desconfianza por la auto-organización de la sociedad son los corolarios de unas concepciones que, aunque en crisis, aún están presentes en las formas de organización y en la cosmovisión vital de la izquierda, incluso en las nuevas formaciones nacidas en los últimos años. 

La vacuna contra esos rasgos no consiste en un indefinido regreso a ninguna fuente original y, mucho menos, a la leyenda de un Octubre ruso malinterpretado en su génesis y en sus consecuencias. 

La fuente viva se encuentra en la impregnación de la necesidad democrática más completa, en la confianza en la auto-organización social y en el aprendizaje de los movimientos sociales que en las últimas décadas han cuestionado el orden neoliberal y el absurdo camino a ninguna parte del productivismo capitalista. 

No hay que mirar hacia el pasado ni hacia arriba. Miremos hacia el futuro desde abajo.