Mostrando entradas con la etiqueta AHORA EL CASAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AHORA EL CASAR. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de agosto de 2017

100 AÑOS: Tácticas y estrategias de la Revolución


Como señala el Profesor Fontana, el centenario de la Revolución Rusa de octubre de 1917, debe servir para “sacar lecciones útiles para un presente de desconcierto e incertidumbre”. Yo añadiría, además, para comprender mejor las derrotas revolucionarias desde entonces. 


Aunque la lucha de clases se expresa siempre de forma concreta y todas las revoluciones bajo el capitalismo industrial son distintas, todas tienen fundamentos políticos similares. No todas las situaciones revolucionarias terminan en revolución, de la misma manera que no toda revolución culmina en victoria. De hecho, la mayor parte de las revoluciones del siglo XX han sido derrotadas. La excepcionalidad histórica de Rusia en 1917 es que se producen las tres circunstancias. Las dos primeras como hechos objetivos desde la Revolución de Febrero: explosión revolucionaria de las masas obreras sin dirección política en Petrogrado, con repercusión en el medio rural y sobre todo en los campos de batalla, fruto de las contradicciones económicas, sociales y políticas, que los desastres de la guerra agudizan exponencialmente. Pero al mismo tiempo, un elemento subjetivo: una organización con influencia de masas que a través de una táctica y estrategia definida, conquista el poder político derribando el sistema capitalista para construir el socialismo. 

La estrategia del Partido Bolchevique desde Las Tesis de abril de Lenin se basa en su objetivo político: la toma del poder por parte de la clase obrera, para evitar que los trabajadores vuelvan a ser derrotados por la contrarrevolución como en 1905 y la Comuna de París de 1871. Y al mismo tiempo, una táctica de intervención en los Soviets para ganar la mayoría de los trabajadores -que inicialmente respaldan a mencheviques y eseristas en objetivos democrático-burgueses en Febrero-, para luchar por la revolución socialista en Octubre. De esta forma, además de ser la primera revolución obrera que triunfa, tiene la particularidad de ser la más importante, no solo por significar la mayor transformación económica, política y social de un país en la Edad Contemporánea, sino por la connotación táctica y estratégica que se lleva a cabo. 

Aunque la Revolución de Febrero la hacen los trabajadores de Petrogrado con repercusión en los soldados de su guarnición militar -obreros y sobre todo campesinos “uniformados”- que impiden su derrota por las fuerzas policiales del zarismo, el Gobierno Provisional resultante es de la burguesía, que se ha puesto a sí misma tras la caída del Zar. Los liberales se ven obligados a “compartir” un doble poder con los Soviets de obreros y soldados, que les aleja cada vez más de las masas trabajadoras, al continuar la guerra y las precarias condiciones laborales y salariales en las fábricas. La lucha de clases en esta situación mantiene una tensión permanente entre los obreros que convocan manifestaciones y huelgas a través de los Soviets, y el Gobierno burgués que mantiene el capitalismo y la guerra. Como resultado, los liberales precisan la participación de las organizaciones obreras reformistas en su gobierno para tratar de calmar los comportamientos revolucionarios de la clase trabajadora. Sin embargo, la entrada de mencheviques y eseristas en el Gobierno Provisional en mayo, que no cuestiona ni la continuación de la guerra ni la propiedad de las fábricas y las tierras, deja a los bolcheviques ante los ojos de las capas más activas de los Soviets, como los únicos que defienden la lucha por transformar la sociedad –pan, paz y tierra-, a través de su consigna principal: ¡Todo el poder a los Soviets! 

Esta idea adquiere tal influencia ante la realidad social, que los obreros y soldados de Petrogrado intentan tomar el poder en julio sin la suficiente preparación en el resto del país, motivo por el cual los bolcheviques no lo plantean en ese momento. Esta consideración táctica de los bolcheviques en julio, valorando prematuro la lucha por el poder en el proceso de toma de conciencia -determinación de lucha y organización- que es insuficiente fuera de la capital, se combina dialécticamente con las prisas de Lenin a finales de septiembre para luchar por él. Una vez la contrarrevolución avanza en julio con el encarcelamiento de bolcheviques y el cierre de sus locales y periódicos, así como la intentona de Kornilov de tomar Petrogrado a finales de agosto, espolea la revolución no solo en la capital que le derrota. Por primera vez, tanto en Petrogrado como en Moscú los bolcheviques son ahora mayoría en los Soviets. De esta forma, el proceso paralelo entre el movimiento de las masas que sacan sus propias conclusiones revolucionarias en base a su experiencia, con la autoridad ganada por una organización que aglutina a los sectores más combativos dentro de la expresión de lucha común de todas las capas obreras en los Soviets, es lo que permite el 24 de octubre la toma del poder. La insurrección de Octubre es la culminación del proceso revolucionario de manera consciente y organizada por el Partido Bolchevique, cuyo protagonista es la clase obrera a través de los Soviets. Durante toda la jornada, las agrupaciones armadas de obreros y soldados toman casi sin resistencia el control de las instituciones del Estado y organismos públicos, no solo por tener el poder real el Comité Militar Revolucionario del Soviet, sino por carecer de poder alternativo para contrarrestarlo el Gobierno Provisional y el Ejército fuera de Petrogrado. 

Por lo tanto, se puede establecer una primera diferenciación cualitativa en el proceder bolchevique en 1917 en los órganos de poder obrero de los Soviets, de la posterior realidad de la URSS bajo control estalinista, que se basa en la anulación de los mismos. El estudio de la revolución rusa de 1917 –de febrero a octubre- merece un análisis específico y diferenciado de la posterior guerra civil provocada por la burguesía rusa e internacional, que da lugar a errores en el Comunismo de guerra, la NEP y el partido único, ante una coyuntura de aislamiento internacional y desastre económico no previsto. Por el contrario, la diferenciación con el estalinismo a partir de 1925 puede hacerse sobre los parámetros políticos de 1917. Mientras el Partido Bolchevique basa su autoridad a través de la intervención revolucionaria en el funcionamiento democrático de los Soviets donde los trabajadores ejercen su poder, el estalinismo establece su control político eliminando el poder de los Soviets. También por la política llevada a cabo en el Comintern, con una táctica y estrategia en las luchas revolucionarias a nivel internacional, que es exactamente la contraria de los bolcheviques en 1917. Mientras el frente único es abandonado desde su VI Congreso en 1928 equiparando socialistas y fascistas –anulando la lucha conjunta con mencheviques y eseristas en los soviets a través de huelgas, manifestaciones y evitar el triunfo de Kornilov-, desde el VII Congreso de 1935 con el frente popular propone unirse a la burguesía liberal contra la reacción –anulando su negativa a colaborar con el Gobierno Provisional-. La resultante empírica de ello es que bajo influencia de la URSS durante el siglo XX, solo hay derrotas revolucionarias sin victoria alguna y aquellas que se producen -China y Cuba-, lo son sin su orientación previa. La experiencia histórica del movimiento obrero sirve de inspiración para aplicar los aciertos no de forma mecánica tratando de copiarlos, sino para adaptarlos. Mientras estalinismo los anula, los bolcheviques en 1917 los aplicaron.

100 AÑOS: Lecciones de octubre rojo: comunismo es democracia


Cuando a mediados del siglo XIX los jóvenes revolucionarios Karl Marx y Friedrich Engels iniciaron su obra, orientaron su trabajo hacia la resolución de un “enigma histórico”, el planteado por la continuidad en el tiempo de las desigualdades entre minorías acaudaladas y mayorías empobrecidas, al tiempo que la creciente productividad del trabajo humano permite erradicarlas. Para ello, partieron de una cuestión clave: ¿De qué manera debería reorganizarse el mundo para construir un nuevo orden basado en la justicia? ¿Quién debería ser el agente impulsor de esta transformación? 


La respuesta estableció los fundamentos del marxismo: que sintetizo a continuación: 1) Todo sistema social se define por la manera en que establece la distribución de la riqueza y el poder. 2) El antagonismo y la competencia entre fuerzas sociales actúan como el motor que propicia la evolución histórica. 3) La injusticia social es inherente al capitalismo ya que deriva de la propiedad burguesa de los medios de producción y de la explotación de la fuerza laboral, sometida a la lógica de la acumulación de capital. 4) Por tanto, el reparto equitativo del poder y la riqueza requiere la conversión de la propiedad burguesa en propiedad social mediante la acción revolucionaria de las clases trabajadoras, en particular, del proletariado, única clase social que, por su situación en la división del trabajo, puede disponer del control colectivo de la economía. 5) La revolución proletaria deberá ser internacional, apoyada en la unidad de los pueblos del mundo, para así enfrentar con éxito el expansionismo capitalista. Es el sentido del llamamiento: “Proletarios de todos los países, uníos”. 6) El trabajo teórico, en medio de la lucha de clases, consiste en entender esta realidad de modo que la intervención humana pueda ser eficaz en la práctica. 7) La instauración del socialismo debe conducir a la sociedad comunista, basada en el reparto igualitario del poder y los recursos y la consiguiente extinción del aparato dominador del Estado. 

Lenin tomó las ideas de Marx y Engels y las desarrolló a partir de la realidad concreta de Rusia: un país gobernado por un estado autocrático y militarizado, con 100 millones de campesinos sometidos a 100 mil terratenientes, un modelo de industrialización impulsado por el Estado y financiado con fuertes inversiones extranjeras, generadoras de de una deuda pública astronómica, y una posición en la geopolítica mundial que explica su participación en la Gran Guerra de 1914-1918. 

En el contexto de matanzas masivas y privaciones generalizadas de la Gran Guerra, en la que ésta se manifestó en toda su crudeza como una guerra entre potencias imperialistas en la que el pueblo sólo contaba como carne de cañón, se gestó la Revolución Rusa, dando lugar a la mayor oleada revolucionaria de la historia protagonizada por la clase obrera, entre 1917 y 1923, . 

Cuando el corresponsal estado-unidense Jhon Reed llegó a Rusia y vivió la efervescencia de las jornadas revolucionarias de Octubre y Noviembre de 1917, magistralmente plasmadas en su obra “Diez días que estremecieron el mundo”, se dio cuenta de que estaba siendo testigo y partícipe del acontecimiento político mundial más importante del siglo XX. No le faltaba razón. Estaba asistiendo al primer gran desafío histórico que supuso para la propiedad burguesa, sacrosanto pilar del orden capitalista, la constitución del primer Estado obrero de la historia. 

Es, precisamente, la conflictividad derivada de este desafío y de las resistencias al mismo, el núcleo que, a partir de la Revolución Rusa, explica la historia contemporánea. Y es, precisamente, el interés “burgués” en camuflar este aspecto el que sustenta falacias interpretativas, como la que convierte la Revolución de Octubre en un golpe de estado leninista para imponer una dictadura, la que hace del stalinismo la consecuencia inevitable del Estado proletario de 1917 o la que alimentó durante décadas la imagen de la URSS como una amenaza para el “mundo libre”. De ahí, la necesidad de situarse en la historia real de la revolución y de la idea de comunismo como un ejercicio de memoria histórica, en beneficio de la ciudadanía. 

En esta línea, se inscriben las siguientes consideraciones: 

1) La Revolución Rusa fue un movimiento de masas, del que los soviets de obreros, soldados y campesinos, formados por delegados elegidos en las fábricas, los cuarteles, o las aldeas campesinas, fueron los órganos de representación popular y constituyeron, en toda Rusia, el núcleo del poder popular. 

2) Para Lenin y, en general, para los bolcheviques, la democracia era el requisito necesario para que el socialismo establecido tras el triunfo revolucionario conservase su victoria y condujera a la extinción del Estado como instrumento de dominación. Lenin representó el espíritu de los activistas bolcheviques y éstos, a su vez, el de las masas organizadas en soviets. De ahí, el llamamiento expresado en las famosas “Tesis de Abril”: “Todo el poder a los soviets”. 

3) La Revolución Rusa fue pacífica. La toma del Palacio de Invierno fue la culminación de un proceso social en el que el Gobierno Provisional había perdido toda capacidad de acción. La visión cinematográfica del acontecimiento, inmortalizada por Eisenstein, como una gesta heroica del pueblo en armas nada tiene que ver con la realidad. En toda Rusia el poder fue pasando de las manos de una clase a las de otra a medida que los poderes locales delegaban en los soviets el control de la situación. En este contexto, la disolución de la Asamblea Constituyente por el Partido Bolchevique en 1918, algo que ha hecho correr ríos de tinta liberal-anticomunista, no obedeció al deseo malévolo de imponer dictadura alguna (la democracia real estaba en los soviets), sino a la situación de emergencia que vivía el país. 

4) La legislación adoptada por el Consejo de Comisarios del Pueblo en Octubre de 1917 (retirada de la guerra, expropiación de las grandes haciendas para distribuirlas en parcelas campesinas, nacionalización de la banca, establecimiento del control obrero en las fábricas, reconocimiento de los derechos universales a la salud, la educación y a la igualdad entre hombres y mujeres...) supuso la abolición del feudalismo agrario y del capitalismo industrial y financiero, dependiente de la inversión extranjera, y prefiguró la sociedad socialista en su intrínseca relación con la democracia y los derechos humanos. Que el nuevo régimen pudiera mantenerse en un contexto de escasez generalizada dependía en gran parte de la solidaridad internacional, es decir, de la revolución mundial. Éste fue el punto de partida de la fundación en 1919 de la III Internacional. Sin embargo, la derrota de la oleada revolucionaria en Europa, que había forzado el fin de la Gran Guerra, frustró toda posibilidad de romper el aislamiento del régimen. La aceptación de la paz Brest Litovsk impuesta por Alemania en 1918, que significó paz a cambio de territorio y recursos, es decir, de ruina, se debió a la malograda esperanza bolchevique en la revolución alemana. 

5) La violencia y el terror no fueron desatados por la revolución sino por la contrarrevolución armada encarnada en el Movimiento Blanco y la vergonzosa intervención de las potencias aliadas, tan olvidada en la historiografía occidental como recordada en Rusia, donde costó la vida a millones de personas y provocó el derrumbe económico, la desintegración de la clase obrera y el despoblamiento de las ciudades por la huida al campo de la población urbana. 

6) Tras la guerra de 1918-1921, la capacidad de los trabajadores rusos para actuar colectivamente como clase había quedado aplastada. Venció el Ejército Rojo, pero la revolución quedó derrotada. De ahí que, tras la debacle, la única fuerza social organizada para operar en el plano nacional fuera la de los nuevos aparatos del partido y el Estado, nutridos por militares y burócratas que no habían participado en la revolución. 

7) Joseph Stalin, que había venido acumulando poder durante años, se convirtió en el delegado natural de la nueva burocracia dominante: la nomenklatura. La teoría del socialismo en un sólo país, elaborada en 1925, legitimó al nuevo poder. El fortalecimiento y consolidación en el poder de la nomenklatura se cimentó en el crimen político, perpetrado contra los veteranos de la insurreción de Octubre, y en el sacrifico social derivado de la implantación forzosa de un modelo de economía centralizada, cuyo objetivo era la equiparación militar con Occidente. Este modelo se basó en la uso de los excedentes procedentes del campesinado, sometido al proceso criminal de la colectivización forzosa, para financiar un ritmo vertiginoso de industrialización en bienes de equipo, infraestructuras y armamento, a expensas de los bienes de consumo. En realidad, un modelo asimilable a la acumulación primitiva de capital, denunciado por el propio Marx en su análisis del capitalismo, pero implantado por una burocracia estatal. ¿Socialismo o capitalismo de Estado? 

8) El poder de esta “burguesía de Estado” explica su supervivencia como oligarquía dirigente, directamente beneficiada por el salvaje proceso de privatizaciones que conllevó la restauración del capitalismo neoliberal tras la conmoción política provocada por la caída de la URSS. 

9) Por tanto, el stalinismo supuso la abolición de los principios que inspiraron la Revolución Rusa. El mecanismo ideológico para proclamarse, paradójicamente, heredero de los mismos fue la reorientación de las fórmulas verbales del marxismo con el fin de justificar las políticas públicas de la nomenklatura, la clase dominante durante toda la historia de la URSS. 

10) Es indudable el impacto mundial de la Revolución rusa y la URSS, convertida en superpotencia político-militar, con un papel decisivo en la derrota del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial y un poder de fascinación suficiente para conservar su aureola como testimonio revolucionario. La idea de comunismo se expandió por medio mundo como una llamada a la emancipación popular por la que valía la pena luchar y hasta dar la vida y tuvo su propio eco en el mundo occidental en la forma de lo que Joseph Fontana llama el “reformismo del miedo”, es decir, el reformismo social que dio lugar al Estado del Bienestar entendido como pantalla para neutralizar la influencia del “comunismo” en las clases populares. En esta linea, conviene también recordar que los partidos comunistas que dominaron la resistencia contra el nazismo en países como Francia, Italia, Yugoslavia y Grecia, cuyo potencial revolucionario fue aplastado tanto por Londres y Washington como por Moscú, también contribuyeron al nacimiento del Estado del Bienestar, que los partidos comunistas occidentales continuaron su lucha en espacios como el sindicalismo, la gestión municipal o las asociaciones de base, que, en el caso de España, Grecia y Portugal, lideraron la lucha contra la dictadura y por la democracia y que, en lo que respecta a la Europa Oriental, fueron en gran parte comunistas quienes se levantaron contra el modelo dictatorial soviético en nombre del “socialismo de rostro humano”. 

11) La intolerancia occidental a la existencia de la URRS, que dio origen a la Guerra fría, no fue por el carácter dictatorial del Estado soviético, sino por ser una construcción política desconectada del yugo imperialista occidental. La teoría de la amenaza soviética fue la manipulación criminal que sirvió para justificar la carrera armamentística. La URSS era una dictadura, sí, pero no la que pinta la propaganda occidental. El poder soviético nunca pretendió exportar la revolución y su apuesta geopolítica fue siempre la coexistencia pacífica. El objetivo real de la URSS en el diseño de la postguerra tras la Segunda Guerra Mundial no era la expansión territorial sino el establecimiento de garantías mínimas para su supervivencia como Estado. 

¿Qué podemos recuperar hoy en día de todo lo dicho? 

La caída de la URSS y de los regímenes de Europa Oriental sirvió a la ideología anticomunista para proclamar el triunfo definitivo de la “pax americana”, el mercado libre universal y la democracia liberal, “lo natural”, frente a los monstruos de la escasez y la tiranía generados por la utopía revolucionaria, “lo ideológico”. Sin embargo, la crisis actual del capitalismo ha puesto en evidencia a todos los que habían criminalizado las predicciones marxistas del aumento exponencial de las desigualdades por la concentración progresiva de la propiedad capitalista en pocas manos. 

Hoy, las realidades en las que se gestó el marxismo y la revolución están a flor de piel. Los anhelos emancipatorios se han reactivado y se han proyectado en un sinfín de movimientos sociales y organizaciones políticas que siguen apuntando a la acumulación de capital y al secuestro de la democracia por los patronos, gestores y gendarmes del gran capital como la piedra angular que explica la explotación de la fuerza laboral, el saqueo de los recursos del planeta y la represión política. De ahí que las viejas fobias destructivas del anticomunismo continúen en su pretensión de usurpar a la ciudadanía el lenguaje propicio para interpretar el mundo, interpretarse en él y participar en la construcción de alternativas basadas en la democracia, la igualdad y la cooperación. 

Desde esta perspectiva, hay que tener en cuenta la lección básica de la Revolución Rusa: la abolición directa de la propiedad privada y del intercambio regulado por el mercado, en ausencia de formas concretas de participación popular, resucita las relaciones de servidumbre y dominación. Sin embargo, ¿quién puede decir que esta constatación conlleve la condena en bloque de las aportaciones humanitarias del marxismo y el comunismo? 

La idea de comunismo no entraña el sacrificio de la individualidad a la colectividad anónima, como pretenden hacer creer sus enemigos, sino la plena realización humana en su inmersión en la solidaridad social. Exactamente, la antítesis del capitalismo liberal y del capitalismo de Estado. Lo dijo Marx: “El libre desarrollo de cada uno es condición para el libre desarrollo de todos”. En otras palabras, comunismo es bien común, en la teoría y la práctica.

Antonio Rubira León

27/07/2017
Tácticas y estrategias de la Revolución Como señala el Profesor Fontana, el centenario de la Revolución Rusa de octubre de 1917, debe servir para “sacar lecciones útiles para un presente de desconcierto e incertidumbre”. Yo añadiría, además, para comprender mejor las derrotas revolucionarias desde entonces. Aunque la lucha de clases se expresa siempre de forma concreta y todas las revoluciones bajo el capitalismo industrial... Seguir leyendo »

100 AÑOS: Hablemos de la Revolución de Octubre

MARGA FERRÉ* / ENRIQUE DEL OLMO*
Cien años del acontecimiento que partió el siglo XX. Un hecho que marcó la historia, generó esperanzas en cientos de millones de personas que vieron que otro mundo era posible, un hecho marcado por el peso de la voluntad y decisión política de cambiar la evolución rutinaria de los acontecimientos; una revolución con dos guerras mundiales encajonándola; un hecho que afectó a la vida y la muerte de millones de personas y que movió las conciencias y los valores en toda la humanidad.


Asistimos desde hace décadas a una ofensiva de la derecha y de los poderes económicos y mediáticos, donde la palabra comunismo toma el mismo sentido malévolo que los capitalistas siempre le dieron. La Revolución de Octubre, es para ellos, y así lo intentan fijar en las mentes de los ciudadanos, el mal absoluto y octubre un aborto sangriento de la historia. Una ofensiva ideológica y política que busca equiparar al fascismo con el comunismo, y que niega cualquier progreso colectivo de la sociedad, que apuesta por el orden de los poderosos como el único orden posible. Este es el primer gran rubro del debate social que se puede abrir. Pero no el único.

Por debajo de los hechos políticos, institucionales y militares más conocidos hay también una realidad poco divulgada y conocida como el conjunto de medidas y resoluciones que conducían a un cambio radical de las condiciones de vida de las personas y de las instituciones y que sobre todo, en el primer periodo de la revolución tenían un enorme potencial liberador.

El papel de la mujer
El carácter internacionalista de octubre es uno de los elementos más diferenciadores en relación a las revoluciones posteriores que se dieron esencialmente en el marco de la nación, aunque el germen internacionalista surgiese al calor de la organización de la nueva clase obrera a mediados del siglo XIX. La Revolución Rusa está marcada por esa pugna entre el internacionalismo y el repliegue nacionalista que acompaña el ascenso de Stalin al poder.

Obviamente el debate afecta a varias preguntas nodales: ¿Es posible una revolución en el mundo actual? ¿Qué revolución? ¿Qué componentes de aquel octubre perviven y cuales lastran el cambio social?

La degeneración estalinista del régimen nacido al calor de la Revolución de Octubre es un extraordinario campo para la controversia y el debate. ¿Estaba ya la inscrita la burocratización, en los genes del leninismo? ¿El bolchevismo es lo opuesto a la democracia? ¿Stalin es producto de la maldad de un sujeto o un proceso social que fue imparable? A pesar de todo ¿el estalinismo tuvo efectos positivos? ¿Internacionalismo y patriotismo son dos términos contrapuestos?

Hay un aspecto de la Revolución de Octubre que queremos resaltar en profundidad: el papel de la mujer en la misma. La lucha en el seno mismo del bolchevismo de Inessa Armand, de Alexandra Kollontai, de Kruspkaia,. O las aportaciones desde fuera del bolchevismo como las de Enma Goldman. Su lucha por la emancipación de la mujer obrera permitió que se aprobara el matrimonio civil, el derecho al divorcio, la legalización del aborto y un nuevo Código Civil, en el que se eliminó la supremacía del hombre sobre la mujer. El avance y su posterior regresión también deben ser objeto de análisis y debate.

Pero la Revolución Rusa no sólo fue un hecho en términos sociales, políticos y filosóficos. No sólo fue una agitación universal en el terreno de la lucha de clases. Sus manifestaciones en ámbitos como el arte, la cultura y la ciencia fueron extraordinarias. Corrientes como el supremacismo, el constructivismo, el surrealismo, el cine-ojo,... Escritores como Vladimir Mayakovski, Boris Pasternak o Sergei Esenin.

En el mundo de la pintura, a las figuras ya emergentes de Kandinski, Malévich y Marc Chagall se unen los jóvenes Rodchenko, Tatlin, Goncharova o Popova. El ya extraordinario panorama musical ruso se ve engrandecido y renovado por Stravinski, Rajmaninov, Shostakovitch y Pokrofiev. En el teatro con Stanislavski y Meyerhold. En pedagogía con Makarenko y Alexandra Kollontai,... y hoy el debate se abre también a estos ámbitos.

Desde entonces, nuevas revoluciones se han producido; triunfantes, derrotadas, degeneradas. Y hoy nuevos movimientos aparecen de forma imprevista en la escena social, nuevas generaciones que se atreven a cuestionar lo existente y que quieren cambiar el poder y la sociedad desde una perspectiva con una profunda raíz democrática. Pero también movimientos racistas, arcaicos, patriarcales, xenófobos, milenaristas que, aprovechando la injusticia global del planeta, surgen para intentar retrotraernos a la prehistoria. Y en este panorama, ¿es posible imaginar una sociedad de hombres y mujeres libres e iguales, como demandaba ya la Comuna de París? En 1917 hubo gente que lo creyó y lo hizo. Hablemos de ello.

Marga Ferré es Presidenta de la Fundación Europa de los Ciudadanos

Enrique del Olmo es Presidente de la Fundación Andreu Nin.

lunes, 19 de junio de 2017

NUESTRA SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO PORTUGUÉS


"En el crepúsculo de la memoria volveremos a reunirnos, volveremos a hablar juntos, y cantaremos juntos un canto más profundo: y si nuestras manos vuelven a encontrarse en otro sueño, construiremos otra torre en el cielo..."

Khalil Gibran...

Queremos mostrar nuestro apoyo al pueblo portugués en este doloroso momento debido a los tremendos incendios que están sufriendo y un abrazo emocionado a las familias de las víctimas. 


miércoles, 14 de junio de 2017

Más de 17.000 desahucios en el primer trimestre de 2017, un 2,2% más

El aumento corta siete trimestres consecutivos de descensos. Catalunya quedó a la cabeza con 3.728, un 21,9 %  del total, seguida de Andalucía, con 2.927 y Comunidad Valenciana, con 2.358.

El número total de lanzamientos o desahucios practicados en España en el primer trimestre del año fue de 17.055, lo que supone un aumento del 2,2% en tasa interanual y la primera subida tras siete trimestres ininterrumpidos de descensos, según datos del CGPJ.

En una nota que acompaña a la estadística sobre los efectos de la crisis en los órganos judiciales, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) explica que este incremento obedece al alza de los desahucios derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), que alcanzaron los 9.612 -un 56,4 % del total- y subieron un 5,8 % respecto al primer trimestre de 2016.

Los lanzamientos afectan a distintos tipos de inmuebles, no solo viviendas y, en el caso de éstas, no solo a vivienda habitual. Por el contrario, el número de ejecuciones hipotecarias presentadas en el primer trimestre del año fue de 10.478, un 26,2% menos que en el mismo periodo del año anterior.

La subida obedece al aumento de los lanzamientos consecuencia de la Ley de Arrendamientos Urbanos, el 56,4%
La subida obedece al aumento de los lanzamientos consecuencia de procedimientos derivados de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), que alcanzaron los 9.612 –el 56,4% del total-, lo que representa un incremento del 5,8% respecto al primer trimestre de 2016.

Con los datos desglosados por comunidades autónomas, se puede ver que Catalunya -con 3.728, un 21,9 % del total- fue donde se practicaron más lanzamientos en el trimestre, seguida por Andalucía, con 2.927; Comunidad Valenciana, con 2.358, y Madrid, con 1.843. Estas cuatro comunidades concentraron el 63,7% de todos los lanzamientos practicados en España en ese periodo.

Si sólo se tienen en cuenta los desahucios practicados por la aplicación de la LAU, Catalunya también lidera la clasificación con 2.422, seguida de Madrid, con 1.346; Andalucía, con 1.262, y Comunidad Valenciana, con 1.117.

Por lo que respecta a los derivados de ejecuciones hipotecarias, la clasificación la encabeza Andalucía, con 1.515, a la que sigue Comunidad Valenciana, con 1.165, y Catalunya, con 1.118.

Andalucía fue donde se practicaron mayor número de ejecuciones hipotecarias (2.477), equivalentes a un 23,6% del total nacional; a continuación figura Catalunya, con 1.708; Comunidad Valenciana, con 1.598, y Madrid, con 973.

2,5 MILLONES DE NIÑ@S ABANDONADOS POR EL PP

La información viene publicada en el diario 20 minutos dr hoy martes. Y sin embargo nadie de esa trama de sinvergüenzas dimite 



Es especialmente grave que esta información proviene de datos facilitados por el gobierno, lo que nos hace pensar que son una banda de parásitos que tienen abandonados a su suerte a gran parte de la población española, especialmente a la infantil.

lunes, 8 de mayo de 2017

IU apoya la campaña por una Escuela Pública y Laica

AREA DE EDUCACIÓN IU MADRID / 10 abril, 2017
Izquierda Unida de Madrid, a través de su Área  Educación, se une a la campaña ” Por una Escuela Pública y Laica. Derogación de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979.”  Expresado en el siguiente documento:

RECOGIDA DE FIRMAS DE APOYO A LA DENUNCIA Y DEROGACIÓN DE LOS ACUERDOS CON LA SANTA SEDE DE 1979 Y CON OTRAS CONFESIONES RELIGIOSAS”

AL CONGRESO DE DIPUTADOS

A LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS

El principio democrático de la separación entre las religiones y Estado, de sus ámbitos, fines y funciones, exige de las instituciones públicas su entera independencia con respecto a intereses privados, neutralidad ideológica y trato de igualdad para el conjunto de la ciudadanía, sin privilegio ni discriminación por razones de las particulares convicciones, sean religiosas o no.

Los Acuerdos concordatarios con la Santa Sede firmados por el Estado español en 1976 y 1979, en continuidad y actualización del Concordato de 1953, vulneran ese principio amparando legalmente la financiación de la Iglesia católica con fondos públicos y el adoctrinamiento religioso en todos los niveles del sistema educativo.

En modo alguno cabe esperar que una nueva ley educativa de carácter democrático pueda garantizar la laicidad exigida del marco escolar para el respeto al derecho y formación de la libre conciencia del alumnado, de mantenerse la vigencia de dichos Acuerdos y los posteriormente firmados con otras confesiones religiosas.

Por ello, los abajo firmantes, demandamos que el pleno del Congreso, en representación de la voluntad democrática y de la soberanía popular, presente a debate y se pronuncie por la DENUNCIA y DEROGACIÓN de los mencionados Acuerdos del Estado español con la Santa Sede, así como de los suscritos en el mismo sentido con otras confesiones religiosas, obligando al gobierno a proceder para el cumplimiento de ese mandato.”


domingo, 7 de mayo de 2017

GARZÓN INTERVIENE EN EL DEBATE DE LOS PGE2017

Garzón reprocha a Montoro que sus presupuestos son aún más “el camino hacia una sociedad donde la gente tenga que ir a salto de mata para llegar a fin de mes"


El coordinador federal y portavoz parlamentario de IU asegura en el debate de las enmiendas a la totalidad a las cuentas públicas de Rajoy que “ustedes llevan muchos años diciendo que otros deben hacer sacrificios, las clases populares, pero en realidad lo que intentan trasmitir es que hay una suerte de ‘efecto goteo’ por el que, cuando se consigue el crecimiento, al final acaba llegando al conjunto de la sociedad y los de debajo de la mesa comerán las ‘miguitas’ que irán cayendo de los que están arriba”

El coordinador federal y portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha reprochado hoy al ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2017 que defiende su Gobierno obedecen a “una ideología, a un modelo de sociedad” que rechaza profundamente porque “no queremos un país donde la gente tenga que ir a salto de mata, juntando salarios, para poder llegar a fin de semana, y estos presupuestos son el camino, paso a paso, hacia ese modelo de sociedad que, de hecho, ya existe para una gran parte de la población”.

Garzón defendió esta tarde en nombre de IU en el Pleno del Congreso la enmienda a la totalidad de devolución presentada por Unidos Podemos a las cuentas públicas que plantea el Ejecutivo de Mariano Rajoy. Lo hizo con una intervención en la que intercaló las explicaciones económicas con las políticas, sin eludir la dura crítica al Gobierno del PP e, incluso, la invitación al PSOE a dar pasos de cara al futuro para echar a los ‘populares’ de La Moncloa.  

El máximo responsable de Izquierda Unida abrió y cerró su discurso hablando de “ideología” como mejor forma de evidenciar todo lo negativo que encierra estos PGE. “Todo el mundo tiene ideología, incluso usted”, le dijo a Montoro, “el problema es que quien no es consciente de que tiene ideología se convierte aún en más peligroso porque se cree por encima del bien y del mal”.

Junto a esta idea, Garzón se afanó en “separar el grano de la paja”, porque “hay que separar la información relevante de lo que es pura propaganda, que es donde creo que hay que reservar gran parte de su intervención”, le señaló al responsable económico del Gobierno. 

Para el coordinador federal de IU, ya no se trata sólo “de denunciar esos 5.000 millones de euros de recortes que implica el techo del gasto, el mismo que se aprobó en un ‘pack’ de medidas por Ciudadanos, PSOE y PP”, sino que la ciudadanía debe tener muy claro que ese techo es el ejemplo de un modelo “en el que es posible el crecimiento económico y la miseria macroeconómica, es decir, bonanza macroeconómica y miseria macroeconómica”.

“Hay muchas formas de crecer -expuso- y estos presupuestos apuestan por la misma vía que ha considerado el PP siempre: competir por la vía de los bajos salarios. Es sustituir un modelo de crecimiento basado en el endeudamiento privado por uno de bajos salarios. El silogismo, por decirlo de alguna forma, que ustedes han utilizado es: ‘cobramos menos-se vende más-se crea más empleo’, a eso han reducido la economía de nuestro país”.

Garzón utilizó también en su crítica al Gobierno de Rajoy la idea de lo que denominó el ‘efecto goteo’. “Todos aquí somos conscientes de que la economía crece, el PIB está creciendo”, reconoció, para reprochar a reglón seguido que “ustedes llevan muchos años diciendo que hay que hacer sacrificios o, mejor dicho, que otros deben hacer sacrificios, las clases populares, para llegar algún día a crecer. En realidad lo que intentan trasmitir, fe mediante, es que hay una suerte de ‘efecto goteo’ por el que, cuando se consigue el crecimiento, al final acaba llegando al conjunto de la sociedad y los de debajo de la mesa comerán las ‘miguitas’ que irán cayendo de la mesa de los que están arriba. Ese es el ‘efecto goteo’, insisto, más percibido a través de la fe que del rigor”.

El portavoz parlamentario de IU desgranó sólo algunas cifras, entre ellas que 1,3 millones de familias no tienen ningún tipo de ingresos o que 20 millones de personas ni se pueden permitir ni una semana de vacaciones al año, ni pueden afrontar ningún tipo de gasto imprevisto. “Son cifras no sólo dramáticas, sino similares o peores que las de 2011. ¿Dónde está el ‘efecto goteo’ para toda esta ciudadanía, para las clases populares de nuestro país? ¿Dónde está ese beneficio del que ustedes hacen gala continuamente, esa propaganda del crecimiento económico? ¿Cómo es posible que haya una parte creciente de la población estancada que no recibe ese crecimiento económico?”, inquirió a Montoro.

Durante su exposición, Garzón abrió lo que él mismo calificó como un “breve paréntesis” dirigido al PSOE. Recordó a sus máximos responsables que “no quieren ustedes la moción de censura, no quieren explorar la posibilidad de un gobierno alternativo, pactaron ocho reales decretos fundamentales para que la política del PP siguiera adelante, fueron ustedes responsables de que Mariano Rajoy sea presidente y han dicho ustedes, al mismo tiempo, que van a ser implacables con el PP”.

“Yo no sé que nivel de miedo tiene el PP -aseguró a continuación-, pero sí les voy a decir que creo que lo que han dicho hoy suena bien, pero creo que les tenemos que pedir que conviertan las palabras en hechos, porque entonces, si no, cometemos el error de decir en campaña que ‘no’ y después convertirlo en un ‘sí’”.

Alberto Garzón reprochó al Gobierno el haber “apostado por un modelo de crecimiento terrible, donde la clave son las reformas laborales, en plural, la de 2012 pero también la de 2010, porque siguen el mismo camino cualitativo de reducir el poder de los sindicatos, el poder de la negociación colectiva”. 

Advirtió también de que esta política “de bajar salarios para crecer económicamente” explica que haya “una parte de la población que se está viendo beneficiada: las grandes empresas, las empresas de las privatizaciones y las externalizaciones, en fin, una serie de redes de intermediaros empresariales que se benefician de todos estos procesos de reformas laborales, presupuestos que implican recortes, pero conducen al mismo tiempo a un incremento brutal de la desigualdad y a la generación de enormes contradicciones”.

Garzón razonó que es por razones como esas por las que afirman que “ustedes no representan al pueblo español y se lo toman a mal, lo entiendo, es legítimo. Pero nosotros lo fundamentos y resulta que con estos PGE, con los recortes, con las reformas laborales, con las privatizaciones o, mejor dicho, expolios, como en el caso de Aena, se ve que ustedes están beneficiando a unas pocas personas de nuestro país”.

De igual forma, criticó a Cristóbal Montoro “operaciones de las que usted está tan orgulloso, aunque le cueste decirlo, como la amnistía fiscal”, que es el resumen más claro “para ver cómo este Gobierno protege a delincuentes e introduce un sesgo muy perverso en términos morales: ‘puedes delinquir, pero si eres millonario te podemos perdonar’, mientras si eres una persona con pocos recursos la ley caerá brutalmente sobre ti”.

Incluso llegó a decirle que “usted parece un antisistema”, eso sí, aclarando a reglón seguido que “si por sistema entendemos el artículo 31 de la Constitución, que dice que el sistema fiscal tiene que ser progresivo. Sus continuas reformas fiscales, en conjunto, conducen a un sistema en el que los impuestos directos pierden peso y lo ganan los impuestos indirectos, que son más injustos. En definitiva, está haciendo nuestro sistema más regresivo y va contra el espíritu y la letra de esa Constitución en la que se parapetan tantas veces”.

Garzón no olvidó una cuestión de gran importancia para la sensibilidad municipal de la que siempre ha hecho gala Izquierda Unida. Reconoció que comprende que el PP siempre haya querido “encorsetar las finanzas públicas para aplicar un política que ofrecen como tecnocrática y neutral, cuando es profundamente ideológica”, y puso como ejemplo de ello la reforma exprés del artículo 135 de la Constitución o la Ley de Estabilidad Presupuestaria. “Pero lo que no tiene sentido -explicó- es que, al mismo tiempo, en este paquete de Presupuestos sigan manteniendo un bloqueo sistemático a entidades y ayuntamientos que tienen superávit, que están reduciendo la deuda pública que, además, la generaron partidos como el PP y que, sin embargo, no pueden usar los superávit. Esto no ha sido un error, sino una decisión política del PP”.

Indicó que “esa oportunidad la aprovechan las grandes fortunas, las grandes empresas, para promover privatizaciones en los ayuntamientos, que van a ser sus focos de negocio, así se entiende mucho mejor la política del PP”.

Alberto Garzón concluyó su intervención asegurando que “señor Montoro, cuando mire los presupuestos hágalo desde debajo de la mesa, porque desde ahí se ve la realidad de una forma muy diferente a cuando uno está sentado o cuando uno está arriba. Estos presupuestos son absolutamente injustos para la mayoría de este país, una mayoría que nosotros queremos representar porque somos esa parte del país”.

sábado, 6 de mayo de 2017

PRIMERO DE MAYO: DÍA DEL TRABAJO

Un 1 de mayo de lucha por el empleo de calidad y los salarios dignos. ¡Contra el modelo neoliberal de salida de la crisis!

En la Fiesta Internacional del Trabajo, llamamiento de IU




Enfrentamos en este 1 de Mayo el intento del gran capital de consolidar un modelo de salida de la crisis gravemente dañino para los trabajadores y trabajadoras de todo tipo e inspirado en la ideología neoliberal.

Tratan de endosar definitivamente los costes de la crisis a quienes viven de su trabajo, de consolidar el retroceso de los derechos laborales y sindicales y de hacer retroceder la democracia. En definitiva, de crear las condiciones laborales, sociales y políticas para favorecer más aún la explotación. Ese es el sentido de las recomendaciones del Presidente del BCE, Mario Draghui, para endurecer aún más las reformas laborales.

En el último año, las reformas del PP y los recortes han hecho aumentar la pobreza, especialmente la femenina,  y la desigualdad social. Las reformas laborales del bipartidismo han disminuido los salarios y relegado los derechos laborales y la negociación colectiva. En lo que va de 2015, los salarios han sido reducidos en media un 7%, mientras las grandes empresas, especialmente las cotizadas en el IBEX 35, han aumentado fuertemente sus beneficios.

El Gobierno del PP no puede presentar ningún balance positivo de salida de la crisis al pueblo trabajador. Un poco más de trabajo a cambio de contratos precarios y salarios miserables. De nuevo ha aparecido en nuestra sociedad la figura del trabajador con contrato, pero pobre. Por eso legisla para recortar las libertades democráticas y evitar la protesta, como ocurre con la llamada “ley Mordaza”.

El 1 de Mayo es la Fiesta Internacional del Trabajo. La lucha solidaria de trabajadores y trabajadoras está en el centro de esta celebración. Hoy la violencia cae con mayor intensidad sobre los pueblos, y especialmente sobre sus gentes trabajadoras. La causa es, como siempre, la codicia explotadora del capitalismo; es decir, el intento de dominar las fuentes energéticas y la producción de  las materias primas.

Desde Izquierda Unida queremos expresar la solidaridad activa con los trabajadores y trabajadoras del mundo en lucha por sus derechos y nuestra exigencia de que España sea un factor de paz en la política internacional.

Un aspecto dramático de esta situación son las corrientes migratorias que están produciendo tantos muertos en Ceuta, Melilla, el Mediterráneo y otros lugares.  La respuesta de la UE es cínica y la de España, expresada por boca de su ministro del Interior, además inhumana.  Todas esas víctimas, no sólo los muertos, son también consecuencias de la explotación capitalista y de un sistema de relaciones internacionales al servicio de los grandes intereses económicos. Es justo recodarles en un día de lucha como este.

En Europa, el pueblo trabajador griego se enfrenta al cerco económico, político y mediático de las grandes empresas y los bancos europeos que son quienes controlan la política de la Comisión y el BCE. Del llamado “rescate” de Grecia, sólo el 9% ha ido a parar al pueblo griego; el resto, a los bancos europeos.  Por ello, también decimos “Todos somos Grecia”.

En España, la corrupción aparece con toda claridad como algo funcional con el sistema, un factor intrínsecamente asociado al modelo productivo que nos ha traído a esta situación. Un modelo productivo que es la causa de que, si antes de la crisis el paro en España estaba en torno al 9% y era algo inferior a la media europea, ahora mientras en la UE ha subido al 12%, en España se ha disparado hasta el 25%.

Modelo productivo perverso, estimulado por el PP y mantenido por el PSOE y causante fundamental del paro. Para Izquierda Unida, en este 1 de Mayo la lucha por el empleo sigue siendo el elemento determinante de la movilización y de las alternativas políticas.

Un empleo que ha de ser de calidad y con salarios dignos.  Para lograrlo es imprescindible desarrollar un nuevo modelo productivo, sostenible y democrático. Y ello, ligado a un nuevo proyecto de país que garantice pan, techo, y trabajo, pero también salud, educación y dignidad.

Para Izquierda Unida, esos son los objetivos principales de la movilización del 1 de Mayo y de las alternativas políticas que nos proponemos llevar a los Gobiernos de Ayuntamientos y CC.AA. en las próximas convocatorias electorales. Es el tiempo de la izquierda y para ello, IU es necesaria.

¡Llamamos a toda la ciudadanía, y especialmente a todos los trabajadores y trabajadoras a participar en las manifestaciones y otras movilizaciones convocadas por los sindicatos de clase!

¡Llamamos al pueblo trabajador a luchar y organizarse para impedir al neoliberalismo imponer su salida de la crisis!

¡VIVA EL 1 DE MAYO!

¡VIVAN LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS!

jueves, 27 de abril de 2017

QUE NO NOS JODAN LA VIDA: ACABEMOS CON LA PRECARIEDAD

BAJO EL LEMA “QUE NO NOS JODAN LA VIDA: ACABEMOS CON LA PRECARIEDAD”,  IU SALDRÁ A LA CALLE ESTE 1º DE MAYO


En relación con los datos de la EPA IU ha valorado negativamente los datos arrojados  en este primer trimestre de 2017 ya que supone el incremento del paro y la reducción de la población activa

Para su Coordinador Provincial (Julián Atienza):”estos datos confirman lo que sienten las familias: no hay recuperación económica”

(Guadalajara, 27 de abril de 2017).- Izquierda Unida como cada 1º de Mayo, saldrá a la calle apoyando la convocatoria de los sindicatos y llama a la ciudadanía, trabajadoras y trabajadores a movilizarse, y llenar las calles de Guadalajara y de todo el país exigiendo un cambio de 180º en la política económica que garantice empleos estables y con derechos, servicios públicos y de calidad para todos y todas y pensiones dignas que aseguren el futuro.

El lema elegido por la formación, este primero de mayo es el de su campaña: “Que no nos jodan la vida: acabemos con la precariedad”.

“Los recortes sociales impuestos por la Unión Europea y aplicados por el bipartidismo, han venido para quedarse” denuncia Julián Atienza, Coordinador Provincial de la coalición, para quién la crisis fue la “excusa perfecta para desmantelar el modelo social que era lo que se pretendía” y por eso –afirma- es imprescindible que  salgamos a la calle a señalar a los culpables y exigir nuestros derechos”

Desde la organización denuncian que los datos de la EPA del primer trimestre de este año muestran el crecimiento del desempleo, “contradiciendo las políticas triunfalistas del Gobierno de Mariano Rajoy y confirmando lo que sienten las familias de nuestro país: que no hay recuperación económica”.

Julián Atienza, ha puesto de relieve que los datos de la Encuesta de Población Activa publicados hoy son "peores" que hace un año, lo que "niega la efectividad" de la actual política económica y de empleo del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Asimismo, ha destacado que no solo la cifra es superior a la del primer trimestre de 2016, sino que en la actualidad "se destruyen más empleos que en el último trimestre de 2016". También cree que es "preocupante" que la tasa de paro suba y alcance el 18,7%, mientras que la tasa de actividad llega "únicamente" al 58,78%.

"Lo peor de estos datos es que el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2017 sigue sin atender esta situación y sin considerar prioritarios el empleo y la actividad económica", ha apuntado Atienza, tras señalar que "las cuentas públicas para 2017 no apoyan la inversión ni el aumento de la demanda" y recordar que "disminuyen el gasto destinado a las políticas activas de empleo".

martes, 25 de abril de 2017

La insumisión antimilitarista en la “nueva política”

Pedro Oliver Olmo

Muchas iniciativas movimentistas del Estado español, especialmente las ecologistas y feministas pero también otras tantas de tipo sectorial (anticarcelarias y antiautoritarias, autogestionarios y vecinales, jornaleras, culturales, de solidaridad internacional y con las personas migrantes, etcétera) o de ámbitos locales concretos, se vieron profunda y positivamente afectadas por el desarrollo exitoso de la insumisión desde 1989, sin que tampoco sea difícil descubrir su estela en el surgimiento de los nuevos movimientos globales y altermundialistas, pues a fin de cuentas y aunque sus metas más transformadoras -las de la desmilitarización social- quedaran muy lejos de ser alcanzadas con el fin de la mili obligatoria, por primera vez un movimiento social alternativo demostraba que se podía “ganar” al Estado. Ni que decir tiene que la insumisión no fue exactamente una derrota del Estado. Pero sí fue una derrota de la razón de Estado. En toda regla.

Aquello no fue azaroso, aunque también hubiera que aprovechar las contingencias y las dificultades de las instituciones a la hora de reaccionar y aprender. Digamos que la apuesta por la desobediencia civil fue ganando veteranía a lo largo de los años y a caballo de los titubeos de los gobiernos socialistas, porque la militancia antimilitarista tuvo tiempo para pensarla bien y prefigurarla. Construirla.

Durante los noventa la insumisión se convertiría en un fenómeno social y cultural que acentuaba la crisis de reclutamiento, ayudando a multiplicar de forma masiva la objeción de conciencia legal al tiempo que se boicoteaba el funcionamiento del servicio civil que la ley planteaba como sustituto del militar (la PSS), obstruyendo de manera caótica su ya imposible capacidad de reajuste funcional y sometiendo a la conscripción militar a un profundo desgaste (el que se popularizó como “la puta mili”). Se agigantaban las cifras de objetores hasta cotas desconocidas en la historia de Europa y la posibilidad de la abolición del SMO se hacía plausible en un horizonte de crisis política que podía obligar a un pacto con aquellas fuerzas nacionalistas que, precisamente, eran hegemónicas allí donde el rechazo de la mili y el apoyo a los insumisos se había convertido en multitudinario, sobre todo en Cataluña y en Euskal Herria, territorios en los que el Estado fracasó estrepitosamente en sus intentos de desactivación de la insumisión a través de la criminalización.

Algunos mandatarios comprenderían demasiado tarde que el reto de la insumisión estaba afectando directamente a la razón de Estado: fue en mayo de 1994 cuando el entonces ministro de Defensa, Julián García Vargas, quien se autodefinía como “un conservador de izquierdas”, tras arremeter con dureza contra los insumisos por “extravagantes” e “insolidarios”, lamentó el hecho de que el fenómeno de la objeción y la insumisión se estuviera convirtiendo en un verdadero “problema de Estado” que llevaba “a España a un callejón sin salida”.

El éxito de la insumisión dejó un legado fructífero en la cultura de protesta, una influencia que perdura. Quedó como experiencia única y referencial para los movimientos antimilitaristas del mundo entero. La peculiaridad de la movilización española no tenía parangón: por su legitimación social (pues había alcanzado apoyos ciudadanos que diversas encuestas cifraban en más del 70% de la opinión pública), por la dimensión del compromiso de sus activistas y protagonistas (con decenas de miles de insumisos y cientos de miles de objetores); y por la metodología radical y noviolenta que había desarrollado hasta sus últimas consecuencias (la desobediencia civil).

Difícilmente se puede obviar su influencia en la cultura política de la sociedad vasca. Hoy toma mucho más sentido lo que ya se afirmaba entonces, cada vez que un político o un periodista manipulaban la opinión para criminalizar a los insumisos asociándolos con ETA o llegando a decir que actuaban al dictado de ETA. Ocurrió todo lo contrario. La pregunta debía hacerse a la inversa: ¿cómo estaba influyendo la insumisión en esa juventud vasca que era tan invocada por el MLNV? La campaña de insumisión afectó de lleno a HB y a Jarrai avivando sus contradicciones. Lo expresó magistralmente el sociólogo Pedro Ibarra al hacer balance de la insumisión 25 años después de haberse iniciado: “Nunca nadie hizo las cosas tan bien como aquel movimiento social: utilizaron la represión a su favor, crearon un magma de apoyo social e institucional con una estrategia de noviolencia. Y demostraron a la izquierda abertzale que había fórmulas radicales de lucha más allá de la violencia de ETA. De alguna manera, la cultura proETA empieza a tambalearse a partir de ahí”.

La experiencia intensa de la insumisión quedó como un referente metodológico en el acervo colectivo de la protesta democrática y democratizadora. Pero, como no había sido un mero método de lucha sino una vivencia de la desobediencia civil que afectó a la vida de centenares de miles de personas a lo largo y ancho del Estado español (a los desobedientes y sus familias, amigos y grupos de apoyo, a su vecindario y entorno académico o laboral, a sus otros colectivos sindicales o ciudadanos y ONG en los que militaba o con los que colaboraba, etcétera), la memoria de la insumisión se convirtió en una especie de ADN asambleario, noviolento y desobediente que quedó inserto en la mayor parte de los movimientos sociales locales y globales de principios del nuevo milenio y de no pocos fenómenos de protesta de antes y después de la crisis iniciada en 2008, hasta la eclosión del 15M. En especial, según el sociólogo Ángel Calle, para los nuevos movimientos globales de principios del siglo XXI, la desobediencia civil era una práctica de reafirmación de los principios de democracia radical.

Precisamente fue en el ambiente del 15M, en las plazas de la indignación y la insurrección noviolenta contra un régimen democrático adulterado por el establishment y dominado por los intereses económicos y financieros, donde mejor se pudo evidenciar que la insumisión también aflora sin que se le invoque, de manera vital, en asambleas nutridas por jóvenes que no la vivieron. Estaba ahí. No era un libro, ni siquiera una película reportaje. Estaba en el aire de la protesta.

No nos cabe la más mínima duda de que el prestigio de la acción noviolenta en España se debe en gran medida al ciclo de 30 años de desobediencia civil protagonizado por el movimiento antimilitarista y, más en concreto, a la experiencia referencial de la campaña de insumisión. Con todo, lo mejor de todo es que esa memoria sigue viva. Quien la obvie, se encontrará con ella más temprano que tarde, y quien la desprecie, chocará de frente con su legado más emotivo y simbólico. ¿Cómo es posible que la “nueva política” de izquierda y el populismo de izquierda minusvaloren el legado de la insumisión y al mismo tiempo se declaran herederos del 15M? ¿Acaso creen que semejante contradicción no les perjudica?

Es verdad que, por un lado, se vislumbra el arraigo de la memoria insumisa en las “guerras culturales” que han posicionado a algunos de los llamados “ayuntamientos del cambio” en contra de la presencia de las Fuerzas Armadas en las ferias infantiles, haciendo suyo aquel viejo lema del MOC que rezaba “la guerra no es un juego”. Pero por otro, no parece que se debata demasiado sobre gestos y discursos que ningunean y desprecian el poso del antimilitarismo en la cultura libertaria y de izquierda, lo que con total seguridad perjudica electoralmente a esa “nueva política” que tanto ha primado la vía del asalto a las instituciones: ¿por qué muchos eventuales electores de Podemos no han podido estomagar que Pablo Iglesias se haya empeñado personalmente en colocar una y otra vez a su amigo exJEMAD como candidato non grato o que el alcalde de Cádiz justifique la venta de armas a Arabia Saudí para no posicionarse en contra de la industria de guerra radicada en la ciudad andaluza? No es menos cierto que también se puede escuchar el eco de la insumisión antimilitarista en algunas proclamas de los líderes de IU o EQUO, pero ni sus programas electorales en materia de Defensa son coherentes ni se esfuerzan demasiado en acompañar a los movimientos de protesta contra bases militares y campos de tiro, ni tampoco parecen muy dispuestos a contrarrestar el militarismo manifiesto de su aliado electoral más potente.


Fracaso de la socialdemocracia en las elecciones en Francia: ¿y ahora qué?

La socialdemocracia ha obtenido el peor resultado de su historia reciente en las elecciones presidenciales y no estará presente en la segunda vuelta. Con el Partido Socialista en sus últimos estertores, Jean-Mélenchon se apresta a recoger el testigo del liderazgo del progresismo en Francia.


Pasada la resaca de la noche electoral, la primera vuelta de la elección presidencial en Francia ha evidenciado tres hechos: uno, el fin del bipartidismo en el Hexágono con la victoria del candidato centrista, el socioliberal Emmanuel Macron (24% de los votos); un segundo, el espectacular ascenso de la extrema derecha, que por primera vez ha superado la barrera de los siete millones de papeletas (7,6 millones, el 21,3% de los votos); el tercero es el fracaso de la socialdemocracia como alternativa electoral.

En efecto, la socialdemocracia francesa obtuvo el domingo su peor recuento en toda la historia de la V República: sumó tan solo un escuálido 6% para el candidato socialista, Benoît Hamon. El resultado, a todas luces insuficiente para otorgar al Partido Socialista un peso real en el futuro paisaje de la política nacional francesa, deja a la izquierda huérfana de su partido de referencia tradicional por su políticas derechistas, neoliberales y de apoyo a la élite olvidando a la mayoría social. Algo similar a lo que esperamso ocurra en España con el PSOE.


lunes, 24 de abril de 2017

A LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN FRANQUISTA

IZQUIERDA UNIDA HOMENAJEA A LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN FRANQUISTA

Julián Atienza, Coordinadora Provincial: "reivindicar los valores de libertad y justicia social que defendió la II República es hoy más necesario que nunca"


(Guadalajara, 20 de Abril de 2017).- Izquierda Unida vuelve como cada año al Cementerio Civil de Guadalajara para recordar a todos los hombres y mujeres represaliados por defender la libertad frente a la dictadura franquista,  con un simbólico y emotivo acto de Ofrenda floral, este sábado 22 de abril. Posteriormente y con un carácter más lúdico y reivindicativo, IU organiza una Limonada Republicana en la Plaza del Palacio del Infantado, junto al Archivo Militar, a la que podrán asistir todos aquellos ciudadanos y ciudadanas que lo deseen.

Julián Atienza, Coordinador Provincial de la formación ha justificado esta cita anual porque Izquierda Unida es "una fuerza republicana, comprometida con los valores de libertad, justicia, igualdad y convicción democrática que inspiraron la II República".

Atienza ha mostrado su preocupación ante el avance de las posiciones de ultraderecha en Europa y EEUU “por lo que defender los ideales republicanos es hoy más necesario que nunca" asegura.  Para Atienza, el modelo de “austericidio” impuesto por la Unión Europea, se ha traducido en “pérdida de derechos, empobrecimiento del conjunto de la ciudadanía, insolidaridad, cierre de fronteras, y una política del miedo que prioriza seguridad frente a libertad”. “En definitiva –continúa- un modelo profundamente injusto, que solo beneficia a la clase privilegiada de siempre y que está favoreciendo el avance de ideologías fascistas”.

"Por ello –señala- en Izquierda Unida con estos actos no nos queremos quedar en la nostalgia, sino que son actos de reivindicación de aquel espíritu para defender los derechos de la inmensa mayoría de los ciudadanos hoy en peligro”
           
Para Izquierda Unida este tipo de actos buscan dos objetivos fundamentales, por una parte "recuperar nuestra memoria democrática y rendir homenaje a los miles de hombres y mujeres que sufrieron la brutal represión de una dictadura por defender la libertad" y por otro lado "mirar al futuro, reivindicando otro modelo de Estado, una Tercera República basada en una democracia participativa, en la igualdad, la justicia social y el avance en derechos y libertades".


jueves, 26 de enero de 2017

Sobre fusiones y el ruido acerca de IU

Queridos/as compañeros/as de Izquierda Unida 
Alberto Garzón y Antonio Maillo

En las últimas semanas el ruido acerca del futuro de IU se ha intensificado. Es verdad que en esta organización nunca hemos tenido el viento mediático de nuestro lado, pero lo que está sucediendo en este tiempo es digno de estudio. Sumado a la invisibilidad a la que estábamos desgraciadamente acostumbrados, en otoño de 2015 leímos noticias que “confirmaban” que yo me presentaba como candidato por Málaga en el marco de una hipotética confluencia; en enero de 2016 nos despertamos con la desaparición de Izquierda Unida; y hoy se asegura que vamos a fusionarnos con Podemos. Esto sólo son algunos ejemplos. Todos sabemos que ni me presenté por Málaga, ni hubo confluencia en 2015, ni desapareció IU… y por supuesto tampoco ahora nos vamos a fusionar con Podemos.

Una famosa cita de El-Hajj Malik El-Shabazz, más conocido como Malcolm X, decía más o menos que «si no estamos prevenidos ante los Medios de Comunicación, nos harán amar al opresor y odiar al oprimido». Una buena advertencia ante un poder necesario en una sociedad democrática pero que, en su fórmula actual, depende prácticamente de forma directa e interesada de grandes accionistas y directivos que se codean con el poder económico. Desde luego sería exagerado pensar que en IU tenemos la condición de oprimidos, pero lo que es cierto es que no somos del agrado del poder económico. Nunca lo hemos sido. Y la predominancia de la política espectáculo, la que se alimenta del barro, los rumores y las mentiras, hace el resto. De mi adolescencia mantengo un recuerdo ejemplar, el de Julio Anguita convertido en guiñol y caricaturizado como un loco que se enfrentaba ante los molinos de viento pensando que eran gigantes. El tiempo nos demostró que aquellos gigantes existieron, y que los guionistas de aquel programa no eran más que mercenarios al servicio del partido de gobierno. 


No es cuestión de lamentarse, sino de clarificar nuestra posición y recordar que la toma de partido por el socialismo y la ruptura democrática tiene consecuencias. Quienes saldrían perdiendo con ambas causas no se quedan quietos esperando que ganemos posiciones. Al contrario, actúan. Y desde nuestra humildad hemos intentado siempre dejar claro cuál es nuestra posición. 

Esta dirección, que tengo el honor de representar, es la primera en la historia de IU que ha facilitado que la militancia pueda votar directamente a sus representantes en los órganos de dirección. También hemos sido los primeros en incorporar el revocatorio a nuestros cargos públicos y de dirección. Asimismo, nos hemos comprometido al cumplimiento estricto de nuestros documentos aprobados en la Asamblea, para lo cual hemos habilitado mecanismos de control y seguimiento de todas las responsabilidades de la dirección colegiada. Incluso entregamos los documentos con una semana de antelación para facilitar los debates. Estas cosas pueden parecer obvias, pero antes no se hacían. Y todo esto con el objetivo de que la militancia nos diga lo que tenemos que hacer, sepa lo que hacemos y pueda cambiarlo en cualquier momento. Incluso hemos hecho varias consultas sobre temas determinantes y que generaron bastante polémica (si bien más mediática que militante). En suma, una dirección que trabaja sin engaños, sin dobles jugadas y sin tacticismo. Radicalmente transparentes. 

Quizás por estas razones o por otras, vivimos tiempos de relativa tranquilidad interna. Es verdad que hay compañeros de IU que no comparten los contenidos de nuestro proyecto, pero eso es natural. No olvidemos que las tres listas que se presentaron a la XI Asamblea forman parte de la dirección también, porque siempre hemos defendido la pluralidad y la diversidad ideológica. Es verdad que también hay compañeros que mantienen agendas mediáticas independientes, que acuden a los medios de comunicación sin conocimiento de la dirección y para defender discursos personales y no colectivos. Nosotros preferimos que las cosas se debatan colectivamente, pero afortunadamente el impacto negativo de estos fenómenos son más bien marginales.


Por todo lo anterior, y en aras de enfrentar el ruido actual, podemos decir claramente que no vamos a fusionarnos con Podemos. Porque no lo hemos aprobado, porque no lo hemos discutido y porque, sinceramente, carece de toda lógica. Nuestra XI Asamblea aprobó construir un movimiento político y social más allá de IU, con otros actores, que partiera de una fuerte apuesta por el socialismo, el feminismo y el ecologismo. A mi juicio es obvio que una fusión con Podemos, cualquier cosa que eso quiera decir, no es lo aprobado mayoritariamente por nuestra militancia. Evidentemente tampoco hemos sido nosotros los que hemos sacado el debate, ni siquiera el secretario general de Podemos. La construcción de esta polémica es una artificialidad para tratar de dividir a IU, como ya ocurrió con las noticias que hemos destacado antes. 

Permitidme que cuente una breve historia. El filósofo de la ciencia Otto Neurath utilizaba una metáfora para describir el tipo de trabajo del investigador científico. Decía que era como el de marineros que tenían que reparar su embarcación en alta mar tras una tempestad, empleando sólo la propia madera de la nave. En esas condiciones tenían que luchar contra el temporal, las olas desbocadas y los vientos desatados, y sin la posibilidad de volver a puerto para reconstruir la embarcación de nuevo. Era una tarea inmensa. 

Pienso que esta misma metáfora es aplicable a lo que hemos vivido en Izquierda Unida durante los últimos años. Hemos tenido que reconstruir nuestra organización y hacerla atractiva para la ciudadanía al mismo tiempo que enfrentábamos malas encuestas, ataques internos y externos, abandonos oportunistas e infinidad de obstáculos. Hace dos años periodistas, políticos y hasta militantes de nuestra organización pensaban que íbamos a desaparecer entre las olas generadas por los nuevos partidos. No ha sido nada fácil demostrarles a todos lo contrario, que estamos vivos y fuertes. Y es que a pesar de todo este duro proceso hemos salido con una Izquierda Unida clarificada, renovada y fortalecida. Clarificada porque defendemos el proyecto por el que se fundó IU, heredando el espíritu socialista de ruptura democrática. No engañamos a nadie acerca de lo que queremos, somos de fiar. Renovada no sólo en caras sino también con nuevos métodos de radicalidad democrática. Y fortalecida porque tenemos una organización cohesionada, participamos en espacios cada vez más fuertes de unidad y tenemos una presencia creciente en cada conflicto existente –allí donde hay una injusticia, hay una militante de IU luchando contra ella. Eso sí, no podemos ser autocomplacientes: queda mucho por hacer y seguro que en este tiempo nos hemos equivocado en cosas. Lo asumo como una responsabilidad personal. 


Con esta carta no sólo quiero pedir ayuda a la militancia ante las noticias falsas que se construyen contra nosotros; quiero pedir a la militancia, sobre todo, que sea crítica con esta dirección. Que colectivamente debatamos los documentos, que tratemos de mejorarlos y que controlemos su ejecución. Tenemos muchos retos que afrontar como clase y como país, muchas cosas que hacer. El saqueo continúa, y nuestros derechos están gravemente amenazados. Sólo con una organización fuerte y cohesionada podremos enfrentarlos. Unidos con otros, desde luego, pero representando un proyecto político autónomo que aspira a construir una sociedad republicana y socialista. 

Nuestra organización tiene treinta años de historia en los que hemos defendido esas ideas, esos principios y valores. Una gran parte de nuestra militancia lleva muchos más años de luchas a sus espaldas. Otra parte acaba de empezar, y quizás se han afiliado en los últimos meses. Jóvenes o mayores, somos un colectivo nacido en múltiples mundos. Muchos nos siguen desde la lucha antifranquista, otros nacimos ya en esta democracia de mínimos. ¡Hay entre nosotras quien incluso luchó y defendió la segunda república! En cualquier caso todos y todas somos parte de un hilo rojo de la historia, cambiante en formas pero inquebrantable en su compromiso. No nos afiliamos para otra cosa que no fuera para mejorar la vida de nuestra clase, de nuestra gente, de los desposeídos y los parias de la tierra. No pretendemos ser mejores que nadie, sólo útiles para nuestra justa y digna causa. Nos atacarán, una y otra vez, pero nunca, en ningún caso, nos resignaremos o rendiremos. Ya lo dijo Marcelino, «ni nos domaron, ni nos doblamos, ni nos van a domesticar». 

Salud y República. 

     Alberto Garzón